Operación Carlota: la más justa y prolongada campaña militar internacionalista de nuestro país

combatientes-cubanosenangola-operacioncarlotaEn la lucha de Angola por su independencia, para nuestra Isla solo había un camino: apoyar a la hermana nación.

Así, partieron las tropas cubanas al combate contra los ejércitos de la gran potencia Suráfrica, y contra Zaire, entonces el más bien armado títere de Europa y Estados Unidos allí.

Era el inicio -diría Fidel- de lo que se llamó Operación Carlota, nombre en clave de la más justa, prolongada, masiva y exitosa campaña militar internacionalista de nuestro país, decisiva para consolidar la independencia de Angola y alcanzar la de Namibia.

Además, contribuyó significativamente a la liberación de Zimbabwe y a la desaparición del apartheid en Suráfrica.

Después de la Revolución de Los Claveles en Portugal (1974), la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA), países miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y los propios colonialistas portugueses intentaron apoderarse de Angola.

Los principales aliados del imperialismo en ese territorio, comenzaron a desplazarse amenazadoramente. En los días iniciales de octubre de 1975, tropas sudafricanas ocupan Cunene, en la frontera sur, y por el norte los mercenarios reclutados en Europa y Estados Unidos penetraron y avanzaron hacia Luanda.

Estaba en juego la declaración de Angola como estado libre e independiente, prevista para el 11 de noviembre: los enemigos se alistaban a impedirlo. En tales circunstancias, Agostino Neto y el Movimiento Popular para la Liberación de Angola (MPLA) pidieron el apoyo de Cuba en cuanto a armas e instructores.

Según lo describió el líder de la Revolución cubana, Fidel Castro Ruz, “lo tenían todo planeado para apoderarse de Angola antes del 11 de noviembre. Angola es un territorio rico en recursos naturales. Cabinda, una de las provincias de Angola, tiene grandes recursos petroleros. El país es rico en minerales: diamante, cobre, hierro. Esa es una de las razones por la que los imperialistas quieren apoderarse de Angola”.

El 5 de noviembre salía de Cuba un batallón de tropas especiales del Ministerio del Interior: la primera unidad enviada a participar en un teatro de operaciones a gran distancia de Cuba. Comenzaba así la Operación Carlota.

En la clausura del Primer Congreso del Partido Comunista de Cuba, el 22 de diciembre de 1975, Fidel Castro resumía el contexto del conflicto: “Desde hace muchos años, los imperialistas, cuando sabían que algún día esas colonias se liberarían, empezaron a organizar sus movimientos y así organizaron el FNLA, con gente de la CIA. Y esa es la razón por la cual los imperialistas están irritados, entre otros, con nosotros. Algunos imperialistas se preguntan por qué ayudamos a los angoleños, qué intereses tenemos nosotros allí. Ellos están acostumbrados a pensar que cuando un país hace algo es porque está buscando petróleo o cobre o diamante o algún recurso natural. No, nosotros no buscamos ningún recurso natural y los imperialistas es lógico que no lo entiendan, porque se guían por criterios exclusivamente chovinistas, nacionalistas, egoísta. Estamos cumpliendo un elemental deber internacionalista cuando ayudamos al pueblo de Angola”.

Casi a las puertas de Luanda los invasores que avanzaban desde el norte sufrieron la primera derrota, fueron rechazados en Cabinda y contenidos en el sur. El 11 de noviembre de 1975 Agostino Neto proclamaba la independencia de Angola y se convertía en el primer presidente del nuevo estado africano.

Cuba seguiría enviando unidades de infantería, de tanques, artillería terrestre, antiáerea y aviación de combate. Rápidamente se concentraron unos 36 mil soldados cubanos junto a miles de angolanos, para realizar una fulminante ofensiva, hasta hacer retroceder más de mil kilómetros, al enemigo principal.

El 27 de marzo de 1976, el último soldado sudafricano abandonó el territorio angolano. La victoria cubano-africana no dejó satisfechos a los sudafricanos y mucho menos a los norteamericanos, y en 1980 fue necesario brindar otra vez apoyo directo al pueblo angolano: una epopeya que se extendió a más de 15 años.

Fuente: Radio Reloj, Radio Rebelde, Radio Habana Cuba

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