Debaten en La Habana problemas agroalimentarios
Los precios de los productos agrícolas, la necesidad de producir más, y cómo eliminar los intermediarios fueron asuntos abordados en el Balance de la Agricultura Urbana, Suburbana y Familiar, en La Habana.
La reunión estuvo presidida por los miembros del Buró Político, José Ramón Machado Ventura, segundo secretario del Comité Central del Partido y Mercedes López Acea, vicepresidenta del Consejo de Estado y primera secretaria del Partido en La Habana.
Lo primero es fortalecer el trabajo de control de las juntas directivas de las cooperativas, empresas agrícolas y granjas, los contratos y su cumplimiento, hacer un mejor uso de la tierra, ordenar el acopio y la comercialización, reiteró Machado Ventura.
Aunque la Agricultura está siempre bajo el acecho del clima y las carencias de insumos, a veces —con el 50 % de los canteros vacíos—, no pocos se escudan y culpan a las limitaciones materiales, destacó Gustavo Rodríguez Rollero, ministro de agricultura.
Los criterios de quienes están en el surco pensando en el pueblo y no en sus bolsillos, mucho cuentan. Para Lázaro Hernández, de la Cooperativa de Créditos y Servicios (CCS) Antonio Maceo, de Mayabeque, amén de las conocidas carencias, no es posible que exploten solo algunas hectáreas, quienes recibieron caballerías de tierra; porque los elevados precios les traen suficientes dividendos.
En el análisis se habló de la factibilidad de usar bioproductos nacionales, menos costosos que los importados; la necesidad de considerar cada vez más la territorialidad y la estacionalidad en la selección de variedades y cultivos; lo provechoso de disponer de semillas de hortalizas, viandas y forrajes como vía de evitar baches productivos, y continuar desarrollando el programa de cooperativas de frutales.
Adolfo Rodríguez Nodals, al frente del Grupo Nacional de Agricultura Urbana, Suburbana y Familiar, defendió la existencia de infraestructuras locales de abonos orgánicos, la reposición de sistemas de riego y la garantía de sus partes, una solución para las licencias comerciales de las jugueras que debe otorgar el Ministerio de Comercio Interior, entre otros aspectos relacionados con un movimiento que comenzó hace 18 años.
El primer lugar alcanzado por segunda ocasión por La Habana en la agricultura urbana, además de un reconocimiento implica un compromiso tanto con el consumo social, la pobla-ción y el turismo, aun cuando por sus dimensiones, la no será capaz de autoabastecer una capital con más de dos millones de habitantes.
Algunas experiencias de centros vanguardia del escenario productivo muestran cómo pueden incrementarse las producciones. De acuerdo con Pablo Frías, administrador del organopónico de 146 y 25, en el municipio de Playa, los canteros pueden sembrarse hasta cuatro variedades a la vez; estar al tanto del clima a la hora de escoger qué cultivar, disponer de materia orgánicapropia, lo que disminuye el costo de producción y reduciría los precios de venta.
Emilio Interian, diputado a la Asamblea Nacional recibió el reconocimiento otorgado a la CCS Sabino Pupo, de Arroyo Naranjo que dirige, como la más destacada de La Habana.
El Grupo Nacional de Agricultura Urbana, Suburbana y Familiar, reconoció, como más destacados en la provincia, al productor Francisco Durán, de la casa de posturas de Boyeros; las granjas de Boyeros y La Habana del Este y al municipio de La Habana del Este.
Fuente: Tribuna de La Habana
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