Para echar un vistazo al cine cubano
La Cinemateca de Cuba ha programado para su espacio Ojeada al cine cubano, de este mes, un interesante ciclo en el que se proyectarán ocho largometrajes y un documental, en la sala 23 y 12, en El Vedado, en La Habana, cada martes en los horarios de las 17:00 horas local y las 20: 00 horas.
Patty-Candela (1976), del director Rogelio París abrió el ciclo, cinta que trata los sucesos relacionados con un plan concebido, planificado y ejecutado por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos para asesinar al Comandante Raúl Castro y auto agredir la Base Naval de Guantánamo.
Otra pieza de Rogelio París, esta vez a dúo con Jorge Fraga, integra la nómina propuesta Leyenda (1981), en ella Ricardo Fanjul, contrarrevolucionario cubano y agente de la CIA, aparece muerto en un yate en alta mar. Con un montaje paralelo se reconstruye la vida de este personaje y las investigaciones que hace la CIA para descubrir si en realidad era un doble agente.
La ausencia, creación de Alberto Roldán, filmada en 1968, con la participación, entre otros, de los actores Miguel Navarro, Sergio Corrieri, Isabel Moreno y Luis Alberto García, es la tercera propuesta del espacio Ojeada al Cine cubano. El filme narra la historia de un joven, víctima de un accidente automovilístico, que es operado y pierde la memoria; durante la rehabilitación, sus recuerdos se mezclan con los del médico que lo atiende, y se asocian a la responsabilidad individual e histórica.
El resto de los filmes sugeridos son Madrigal (2007), de Fernando Pérez, No me olvides nunca, de Juan Ortega, una producción de 1956, la multipremiada cinta Miel para Oshún (2001), de Humberto Solás, y un filme de 1954 La mujer que se vendía, dirigida por Agustín P. Delgado.
Integra también este conjunto fílmico La fuerza de los humildes, filmada por Miguel Morayta, en 1955, a lo que se adiciona el documental Romeo y Julieta (1964), de Ramón Suárez.
fny
