Damas de social, título de la editorial Boloña
Damas de Social, título recientemente publicado por la editorial Boloña, puede sorprender a los lectores poco informados sobre la historia del periodismo en Cuba, pues no conocerán que Social fue una de las principales revistas publicadas durante la República, y en su género y en su época, también una de las publicaciones más prestigiosas de América Latina.
Entre sus directores estuvo el insigne historiador cubano Emilio Roy de Leuchsenring, cuyo fondo de archivo investigaba la especialista Nancy Alonso cuando descubrió una carta de una distinguida intelectual del período republicano, dirigida a él, con comentarios editoriales sobre la preparación de un número especial de la revista dedicado solo a las mujeres.
Este número, publicado bajo el título Solo para señoras, inspiró a Nancy Alonso una investigación profunda en torno a las 28 mujeres que aparecen en el índice con artículos, poemas, crónicas y otros géneros periodísticos y literarios, de manera que el compendio deviene casi como una antología de las intelectuales cubanas del período y tiene, por tanto, un enorme valor historiográfico, además del valor estético de sus ilustraciones y la elegancia general de su diseño.
Con fecha de junio de 1919 aparecen reunidas periodistas, fotógrafas, ilustradoras, escritoras, etnólogas y poetas, con nombres aún hoy muy recordados como la puertorriqueña Lola Tió, Dulce María Borrero, Lydia Cabrera (¿Quién no recuerda su libro El monte?), y otras no menos significativas, pero a quienes el tiempo transcurrido ha desterrado de la memoria del país.
Nancy Alonso, de reconocida trayectoria como escritora e investigadora de temas de género, decidió aunar esfuerzos con intelectuales cubanas de hoy para rendir homenaje a estas damas de la revista Social, y el resultado es este hermoso libro en el que, junto a cada pieza escrita por ellas, aparece un texto escrito especialmente para este volumen y firmado por otras damas actuales no menos representativas, entre los que destaca por su belleza estilística y la gracia de la expresión la pequeña memoria dedicada a la cantante y actriz Natalia Aróstegui por la etnóloga Natalia Bolívar, su sobrina.
Cada texto de una Dama de Social está precedido de una fotografía que nos permite conocer sus rasgos, de una nota biobibliográfica y seguida por uno de los artículos de las escritoras homenajeantes. Como era inevitable, estas mínimas investigaciones que realizaron Olga Marta Pérez, Denia García Ronda, Adelaida de Juan, Alga Marina Elizagaray, María Elena Llana y otras prestigiosas investigadoras, artistas, editoras, escritoras y poetas, se impregnan, en no pocos casos, con el estilo personal de las autoras y son más que notas breves sobre una personalidad.
De igual modo, los textos de las Damas de Social resultan, en ocasiones, muestras de prosa femenina impecable y exquisita, ligera y elegante. El libro contiene, además, ilustraciones de época tomadas de aquel número de Social que ha dado lugar a este volumen tan original, un muestrario brevísimo con valor de testimonio gráfico de lo que fue el dibujo publicitario en la República, de muy difícil acceso para quienes desearan conocerlo hoy, debido al profundo estado de deterioro de los escasísimos ejemplares de la prensa de entonces que se conservan en los fondos de archivo de bibliotecas e instituciones.
Damas de Social, además de poseer importantes valores estéticos e historiográficos, como ya señalé, tiene un valor social añadido, pues muestra diversos perfiles de la mujer cubana en la vida cultural de la República, en la que destacó no solo por crear una obra de carácter artístico o intelectual, sino que sobresalió de manera ejemplar en la promoción de la cultura, pues las mujeres republicanas impulsaron la fundación de liceos, conservatorios, clubes y otras instituciones en las que la cultura encontró un medio favorable para su crecimiento y desarrollo, lo cual demuestra que el activismo femenino republicano no es un mito del pasado, sino una realidad, y que las féminas de la Cuba republicana no fueron, como acostumbramos a pensarlas, fósiles victimizadas por los rezagos de una educación española focalizada en un catolicismo mutilador de la personalidad.
A las Damas de Social, y en general a las cubanas de la República, no les faltó valor ni presencia en nuestra sociedad ni en la preparación del espíritu de nación que caracterizó a esta época de nuestra historia aún poco estudiada.
