Raúl: el Partido garantiza la unidad, arma estratégica de Cuba
En Cuba tenemos un Partido único y a mucha honra, aseguró Raúl Castro, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC), al presentar el Informe Central al VII Congreso de la organización política, que comenzó sus sesiones este sábado en el Palacio de Convenciones de La Habana, con la asistencia de 995 delegados y unos 280 invitados.
La magna cita se inició justo cuando se cumple el aniversario 55 de la proclamación del carácter socialista de la Revolución Cubana por el líder revolucionario Fidel Castro Ruz, hecho acaecido en la despedida del duelo de las víctimas de los bombardeos aéreos que preludiaron la invasión mercenaria por Playa Girón -organizada y financiada por Estados Unidos-, la cual fue derrotada en 65 horas y media.
El también Presidente de Cuba se refirió a los retos que imponen las actuales circunstancias, distintas a las de etapas anteriores, y habló del papel del PCC como aglutinador y orientador de los esfuerzos comunes en la construcción del socialismo.
El Partido representa y garantiza la unidad de la nación cubana, arma estratégica fundamental con la que hemos contado para edificar la obra de la Revolución y defenderla de todo tipo de amenazas y agresiones, por ello no es nada casual que se nos ataque y exija desde casi todas partes del planeta para debilitarnos, que nos dividamos en varios partidos, en nombre de la sacrosanta democracia burguesa, subrayó Raúl.
Son conceptos que no deben prestarse a la confusión ni hoy ni nunca. Si lograran algún día fragmentarnos, seria el comienzo del fin, no olviden nunca esto- sentenció y más adelante argumentó: “Nuestro partido tiene que ser muy democrático y que en él se pueda discutir cualquier problema de manera abierta, con entera libertad”.
El informe recogió los cuatro aspectos que se debaten por los delegados al Congreso, relativos a la implementación de los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución, y su actualización hasta 2021; las bases del desarrollo económico social hasta 2030; visión de la nación, sus ejes y sectores estratégicos, la conceptualización del modelo económico social cubano y la materialización de los objetivos del PCC a partir de su Primera Conferencia Nacional.
Especial valoración ofreció Raúl de los avances en la implementación de los Lineamientos y los beneficios que propiciaron en el país, con transformaciones positivas en la salud, la educación, la inversión extranjera, las relaciones de los organismos del Gobierno con la empresas estatales, el desarrollo del sector no estatal, además del saneamiento de las finanzas.
También identificó progresos en el turismo, los servicios, el proceso inversionista, la creación de la Zona Especial de Desarrollo de Mariel y en las experiencias de las provincias de Mayabeque y Artemisa, como parte de un proyecto piloto que se prevé extender al resto de los otros territorios del país.
Al mismo tiempo, apuntó hacia dificultades que entorpecen una mejor implementación de los Lineamientos aprobados, como la falta de disciplina y exigencia; además de la dualidad monetaria, que pone en situación desventajosa a las entidades estatales, en relación con el sector no estatal, en cuanto a la tasa cambiaria, e impide el incremento salarial para los trabajadores.
Otro aspecto negativo es el elevado índice de envejecimiento poblacional y la tendencia a la concentración de la población en las ciudades, hecho que genera un problema estratégico y sociocultural difícil de revertir, a lo que se suman dificultades en el control de las políticas aprobadas y la falta de capacitación a los diferentes niveles de dirección.
Raúl señaló deficiencias en la aplicación de algunas medidas por falta de integralidad y del sentido de urgencia, cuando el efecto en la práctica no ha sido el deseado, o se desvía de los objetivos previstos, y ejemplificó con el manejo inescrupuloso de los precios por los intermediarios en los mercados agropecuarios, la aparición de la especulación y el acaparamiento, y la lentitud de reacción por quienes debían tomar decisiones y la militancia.
Al respecto, enfatizó: ¨El reconocimiento del mercado en el funcionamiento de la economía socialista no implica que el Partido, el Gobierno y las organizaciones de masas dejen de cumplir su papel en la sociedad de enfrentar cualquier situación que dañe a la población.¨
El Presidente cubano se refirió a la ampliación del sector no estatal, sobre la base del cumplimiento de los principios vigentes y criticó irregularidades, como conductas evasoras del pago de tributos y el ejercicio de actividades no permitidas, hechos que deben combatirse, a la vez que llamó a perfeccionar el trabajo con las cooperativas.
La tasa promedio anual del producto interno bruto de 2011 a 2015 creció 2,8 por ciento, y ello no es suficiente para avanzar en el desarrollo y mejorar el consumo de la población- valoró Raúl.
Explicó que Cuba debió dedicar alrededor de dos mil millones de dólares a importar alimentos, de los cuales la mitad se puede producir en el país y exportar los excedentes, y llamó a diversificar las fuentes de ingreso para desarrollar relaciones comerciales ventajosas con otros países y no volver a depender de mercado alguno.
Como aspecto novedosos, el informe destacó que por primera vez se presenta el proyecto de conceptualización del modelo económico y social cubano, que expone con claridad sus rasgos esenciales, de modo que sirve de guía teórica y conceptual para la construcción el socialismo en Cuba, en correspondencia con las características y esfuerzos propios, tomando como base la historia de la nación y el proceso revolucionario.
El documento no se aprobará en el Congreso, sino que será sometido a debate por los militantes del PCC, la Unión de Jóvenes Comunistas y amplios sectores de la sociedad cubana.
Raúl reafirmó que en Cuba la propiedad social sobre los medios de producción constituye la base fundamental de la sociedad y que no debe causar preocupaciones el reconocimiento de la propiedad privada, porque solo se trata de llamar las cosas por su nombre con el surgimiento de pequeñas empresas privadas en las nuevas formas de gestión.
Asimismo, destacó el papel del Partido en todos esos procesos y enfatizó que se debe hacer valer la autoridad de la organización y de todos los militantes y de los que ostentan cargos de dirección, con honestidad y responsabilidad, porque el PCC promueve la participación de los jóvenes y el pueblo en todas las transformaciones de la economía.
También se refirió a la defensa de la Patria, como un deber de primer orden, y ratificó la unidad del pueblo en torno al Partido y la Revolución, con el fin de preservar las conquistas y la soberanía nacional.
Al finalizar, se refirió al actual escenario internacional y a las relaciones Cuba-Estados Unidos. Reiteró la voluntad de Cuba de avanzar en el restablecimiento de los vínculos, sin renunciar jamás a sus principios y con el continuo reclamo del levantamiento del bloqueo, la devolución del territorio ilegalmente ocupado por la Base Naval de EE.UU. en Guantánamo, el cese de los planes subversivos contra la Isla y de las leyes que fomentan la emigración ilegal.
Asimismo, rememoró las visitas al país del Papa Francisco y el Patriarca Kirill, y ratificó la solidaridad con Venezuela, Bolivia, Ecuador, Haití, Siria, la república Árabe Sarahuí, los movimientos internacionales amigos de Cuba y el compromiso con mantener la paz en la región.
fny
