Arderá el diablo en honor al cimarrón
El próximo dos de agosto, la Casa de Cultura de Diez de Octubre (Calzada del Diez de Octubre, esquina a Carmen) será sede de la ceremonia Nbansua Ankere, o quema del diablo.
Esta es una iniciativa de la compañía de danza-teatro Villa de San Cristóbal, que arribará a su tercera edición. Rafael Pérez Gil, director de la agrupación gestora de esta acción, ofrece detalles a los lectores de esta publicación.
¿En qué consiste la quema del diablo?
Esta ceremonia es el espectáculo final de las actividades previas al Carnaval de La Habana y es un bautizo final antes de la celebración.
Las comparsas tradicionales bendicen sus farolas para espantar lo malo y nosotros con el Diablo quemamos todo lo negativo que pueda pasar en el carnaval, con ello dejamos el camino abierto a los buenos augurios.
¿Cuál ha sido la principal motivación para este año?
El pretexto principal es el medio siglo de la presentación del volumen “Biografía de un Cimarrón”, de Miguel Barnet, poeta, etnólogo y presidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC).
Vale destacar que el protagonista de esta novela autobiográfica Esteban Montejo vivió los últimos años de su existencia en el Hogar de veteranos, del municipio de Diez de Octubre, lugar donde lo conoció el autor del texto.
La dedicatoria de este año es al cimarronaje, porque en alguna medida cada uno de los cubanos es un tanto cimarrón, a partir del amor que sentimos por la libertad.
¿Qué otras entidades se suman a esta iniciativa?
“Una de las agrupaciones emblemáticas del carnaval habanero: Tambores de Bejucal, que llega este año con un nuevo formato que permite a mi compañía transitar de lo tradicional a lo contemporáneo y viceversa. Además, en esta oportunidad estará presente la sección de talla en madera de la Asociación Cubana de Artesanos Artistas (ACAA), con 21 piezas de relevantes creadores.
“Esta muestra estará a tono con la motivación central, por lo que serán miradas diferentes al tema del cimarronaje.
“De esta misma institución se unen los integrantes de la sección de papier mache, con la construcción del Diablo que es una excelente obra de arte a tamaño natural.
“De igual manera, la editorial Letras Cubanas se suma al jolgorio con la edición especial de esa obra, dedicada al aniversario 50.”
Pocas veces una persona tiene la oportunidad de incidir en un mismo suceso dos veces, y ese es el caso del entrevistado de hoy.
Hace 30 años se estrenó como director artístico, con la gala homenaje por los 20 años de “Biografía de un cimarrón”, momento en el que el escultor Yury Romero Peñalver, entonces aspirante a la ACAA, creó una pieza para obsequiar al autor.
Dos décadas después, ambos artistas vuelven a unirse con un motivo similar, solo que ahora Yury, en su condición de presidente de la sección de talla en madera, y Rafael Pérez Gil como consagrado director artístico.
fny
