El goce de dirigir a gente de pueblo

Orestes Vasallo. Foto: Radio CiudadLa Comparsa de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU), agrupación danzaria que surgió en respuesta a la demanda de los jóvenes de esa enseñanza, está en la nómina del carnaval habanero desde 1961.

Este 2016, celebrando el aniversario 55, irrumpió en el Malecón de La Habana con un espectáculo que resumió los más importantes de su vida. Sobre ese y otros temas dialogamos con Orestes Vasallo, su director general desde 1991.

 ¿Cuándo y en qué funciones comenzó usted en la comparsa de la FEU?

Comencé en 1985, casualmente me encontré en su dirección a personas que conocían de mi trabajo cultural, y me pidieron que me quedara. Allí hice de todo, formé parte de la comisión de orden, repartí agua, fui ensayador, coreógrafo, presidente de su Consejo Técnico, hasta 1991 cuando asumí la responsabilidad de la comparsa.

¿Cuáles han sido las premisas de trabajo de esta agrupación danzaría?

La frescura, la alegría, el dinamismo de la juventud y la disciplina. Esta última virtud, junto a la dedicación de los muchachos, ha sido la causa de los premios obtenidos.

¿Cuáles son los elementos que ustedes han aportado al carnaval capitalino?

Comenzamos a hacer aportes a esa fiesta, a partir de que nos trazamos una ruta para tratar de elevar su nivel estético y artístico, en correspondencia con nuestra nomenclatura. Hemos hecho innovaciones, como las coreografías en bloque, surgidas en 1985, gracias a la sapiencia del maestro Johanne García, director de la comparsa en aquel momento.

También nos dedicamos a homenajear a territorios, fechas y personalidades. Esa práctica la tenían muy pocos y la hemos mantenido hasta la fecha. Queremos que cada una de nuestras salidas dejen una huella artística valiosa en el pueblo.

Cuéntenos sobre su labor como creador musical.

Empiezo a componer a partir de que al “soñar” un espectáculo no tenía la música que necesitaba, por lo que me veía obligado a recurrir a otros compositores con obras semejantes a mis creaciones.

Quise, por ejemplo, realizar un homenaje al medio ambiente, pero no tenía música; por lo que tuve que concebir el tema “medio ambiente”, que estrenamos con el espectáculo “Salvemos el mundo”.

En otra ocasión, me percaté que el carnaval se estaba deteriorando y compuse el tema “Mi lindo Carnaval”. Esas exigencias de la propia comparsa me hicieron un creador musical, porque de lo contrario no podría lograr espectáculos singulares desde la danza y la música.

 ¿Actualmente quienes integran la Comparsa de la FEU?

Ahora está integrada por jóvenes estudiantes y no estudiantes, han sucedido eventos que han cooperado para que esto sea así.

Al principio todos nuestros miembros eran alumnos universitarios, pero algunos muchachos se desmotivaron cuando estuvimos cinco años sin efectuar el carnaval y, por tanto, ellos se desvincularon de la comparsa.

Aunque ahora no todos son universitarios, nuestros jóvenes son seleccionados rigurosamente, porque representamos a una institución muy prestigiosa, por lo que la imagen y la conducta nuestra tiene que corresponderse con eso.

 Muchos han sido los motivos que ustedes han recreado en estos 55 años. ¿Cuáles lo han marcado más en lo personal?

El homenaje que hicimos a Ernesto Lecuona fue muy especial, se hizo con su música y fue muy bien recibido por el público y el jurado, lo que se evidenció en la premiación. Casi todos los lauros de ese año fueron nuestros, además de otros instrumentados por instituciones culturales, en especial para ese momento.

También fue fundamental “Locura Azul en Carnaval”, un homenaje a Los Zafiros, que fue maravilloso.

Gran Premio por cuatro años y la más popular por cinco es el récord de la Comparsa de la FEU. ¿Qué significa para ustedes?

Primero es válido reconocer que yo solo no hago la “magia”, en la comparsa hay una persona que embruja al público con su voz y su manera de hacer la música, su nombre es Enrique Salazar. Él es quien levanta a los asistentes a esa fiesta popular, por lo que el Premio de la Popularidad tiene mucho de su trabajo y representa la aceptación y el respeto del pueblo.

Por supuesto que el hecho de que cada día nos esperen con ansias implica un compromiso y una responsabilidad al que no podemos fallar, y al que tratamos de honrar cada noche de paseo con un producto de mejor calidad.

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