Habana Compás Dance, mucho más que danza fusión en la escena
Habana Compás Dance es una compañía músico danzaria cubana que surgió hace 12 y ha dado pasos firmes en el panorama de las artes escénicas del mundo, demostrando una madurez escénica y un desdoblamiento en su línea de trabajo que enriquece las presentaciones y proyecciones.
Con Liliet Cruz, su directora dialogamos para los lectores de esta publicación, luego de la presentación del pasado domingo 25 de septiembre en la Sala Avellaneda del Teatro Nacional de Cuba, escenario al que llegaron con el espectáculo Ritmos y con el que lograron repletar una de las locaciones más grandes de la capital cubana.
¿Liliet, cuál fue el programa presentado durante las dos actuaciones de fin de semana?
Ritmos incluyó reposiciones del espectáculo Fusión y Pasión, y otros estrenos, además de la excelente función de ayer con la presencia del grupo de rumba Los Papines, quienes interpretaron uno de sus temas más emblemáticos y junto a nuestros músicos y bailarines el tema “Recoge la ropa y vete”, para el cual montamos una coreografía.
Además hubo solos de percusión a cargo de nuestros integrantes, en su mayoría muchachas que hasta hace muy poco eran solo bailarinas y ahora también ejecutan esos instrumentos.
Temas como “Salsón chá mambo” es una salsa a lo Habana Compás Dance y vale destacar que en estos días tuvimos el acompañamiento de nuestra propia agrupación musical y a otros invitados, como el jazzista Julito Valdés.
Aunque no hemos perdido muestro estilo que está basado en la parte percutiva, ya tenemos otra sonoridad por la inserción de la armonía en las composiciones. Ello representa otra mirada hacia el desarrollo que hemos adquirido.
Has hecho mucho énfasis en la presentación de las muchachas como percusionistas, cómo lo han logrado.
Tenemos la ventaja de que nuestras bailarinas aman a este proyecto, por tanto no es difícil que se motiven con ideas como esta y muestren su aprobación, de ahí que muchas decidieron afrontar el desafío y comenzar a prepararse como percusionistas.
Al verlas muchos preguntan si son músicos que bailan o bailarinas que tocan, yo solo les digo que son Habana Compás Dance, una agrupación que hace de todo en la escena porque vivimos enamorados de nuestro proyecto.
Además de su labor como artistas ustedes adicionan un reconocido trabajo comunitario, coméntenos al respecto.
Más de 300 niñas están involucradas en nuestro proyecto comunitario “Danza y Percusión”, una de las iniciativas más lindas de las que hemos puesto en práctica porque hemos logrado verlas crecer dentro del baile luego de largas sesiones de trabajo que ellas logran combinar con sus estudios.
Ellas tienen entre cinco y 18 años de edad y reciben preparación similar a nuestras integrantes profesionales, desde la música y la danza, con el propósito de que el que las vea logre identificarnos en ellas.
Percusión, baile flamenco, danza contemporánea y ritmos cubanos se incluyen en su currículum de preparación
En estos momentos tienen abiertas las convocatorias para niños (varones) con condiciones para la percusión. ¿Cuál es el propósito de este llamado?
Pretendemos comenzar a formar nuestra cantera de músicos, aprovechando la presencia en la compañía del maestro Eduardo Córdova, reconocido profesor de esa especialidad y artista de la plástica, quien ha instruido a nuestras bailarinas y comenzará a formar a los pequeños que sean seleccionados luego de una sencilla prueba de aptitud.
El principal requisito que deben tener los que lleguen a esta convocatoria es la capacidad auditiva, y lo demás lo aprenderán con nosotros y luego los que logren aprobar formarán parte de nuestro formato infantil y comenzarán a transitar por las diferentes etapas en el trabajo.
¿A lo largo de estos 12 años cómo has visto el crecimiento de la compañía?
Ha sido un crecimiento progresivo y escalonado con una interesante evolución. Comenzamos con cuatro bailarinas que hacíamos coreografías con música grabada. De ahí a lo que tenemos ahora, gracias al apoyo de la Sociedad Estudiantil Concepción Arenal que nos abrió las puertas para los inicios, el cambio ha sido sustancial.
Las 14 iniciadoras que empezamos a recibir clases de percusión con Córdova, sin saber a ciencias ciertas cuál era el final, y que luego sentimos la necesidad de crecer en todos los sentidos, estamos ahora muy contentas con el resultado, aunque siempre pensamos que puede ser mejor.
Han crecido tanto que ya tienen hombres en la compañía. ¿Cuál es el mayor aporte de ellos?
La inserción de los varones respondió también a una necesidad de mayor balance escénico, ellos se han sumado a nuestra manera de hacer y ejecutan magistralmente la percusión corporal más otras cosas que han ido surgiendo como dúos entre ellos y las chocas le aporta mucho a que hayamos adquirido más exigencia a partir de la preparación que demanda.
Ellos en la escena son fabulosos y el público lo agradece.
fny
