Obama puede herir de muerte al bloqueo, afirma embajador cubano
El embajador cubano en Panamá, Miguel Antonio Pardo, aseguró hoy que el presidente estadounidense, Barack Obama, puede herir de muerte al bloqueo económico, comercial y financiero, a través de prerrogativas que eliminen en gran medida esa genocida política contra Cuba.No obstante ello, las autoridades de ese país vecino desconocen los resultados e intentan doblegar a Cuba, reforzando esta guerra económica con la aplicación de leyes extraterritoriales, como las Torricelli y Helms-Burton, precisó el embajador.
Destacó la actitud de la gran mayoría de las naciones caribeñas, que a pesar de su alta dependencia económica con Estados Unidos, se desgajaron de esa política para condenarla y apoyar a Cuba en su justo reclamo.
Pardo apuntó que el bloqueo genera anualmente perdidas de cuatro a cinco mil millones de dólares, por lo que ya suman más de 125 mil millones de dólares en afectaciones al país.
Detalló algunas de las medidas positivas y satisfactorias adoptadas por Obama para intentar flexibilizar el bloqueo, como la posibilidad de que los cruceros lleguen a Cuba; sin embargo, los ciudadanos estadounidenses no pueden viajar a la Isla como turistas.
Otro elemento importante es que Cuba no ha podido hacer ninguna transacción financiera en dólares, a pesar de lo expresado por el mandatario estadounidense, recordó.
Tan es así, que cualquier ayuda monetaria a los damnificados por el huracán Mattew debe llegar en otra moneda que no sea el dólar estadounidense, situación que también enfrentan algunas empresas norteamericanas, autorizadas a realizar operaciones en la nación caribeña.
La resolución de este año, al igual que la anterior, recogerá algunos de los avances en las relaciones, pero volveremos a reiterar que no resultan suficientes para lograr una completa normalización, porque lo fundamental para que la economía cubana avance, no se ha aplicado, afirmó.
Por último, expresó que las resoluciones adoptadas en la Asamblea General no son de obligatorio cumplimiento, pero cualquier gobierno serio que respete la carta de las Naciones Unidas y los derechos humanos haría caso al clamor unánime internacional, que es uno: poner fin al bloqueo contra Cuba.
