Una mirada al saneamiento de la bahía habanera y los ríos tributarios
Eliminar la contaminación de las aguas de la rada capitalina y de los ríos que tributan a ella es propósito de la Delegación Provincial de Recursos Hidráulicos, que desarrolla un proyecto de saneamiento con esa finalidad, de conjunto con el Grupo de Trabajo Estatal de la Bahía de La Habana.
Estudios desde 1995 hasta 2016 revelan la alta demanda bioquímica de oxígeno existente en sus aguas marinas, donde hay lugares como la Ensenada de Atarés que no alcanzan el uno por ciento de oxígeno disuelto y ello conllevó a un rápido proceder en función de revertir esa situación.
Entre las acciones estuvo eliminar los vertimientos directos de desechos de las industrias cercanas y se logró trasladar de ubicación algunas entidades. Otras adoptaron medidas preventivas y consiguieron disminuir considerablemente la polución hacia la bahía habanera.
No obstante esos avances, la contaminación no es un problema resuelto y los esfuerzos continúan. Para conocer de esos empeños dialogamos con el ingeniero Jorge Calaf Malúf, director del Proyecto de Saneamiento por Recursos Hidráulicos.
P: ¿Cómo se concibe el proyecto por parte de la Delegación Provincial?
El proyecto es conjunto entre el Instituto de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente, CITMA, representado por el Grupo de Trabajo Estatal de la Bahía Habanera y la Delegación Provincial de Recursos Hidráulicos.
El financiamiento lo aporta una parte nuestro país y otra, la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo, e incluye la construcción de cuatro plantas para el tratamiento de aguas residuales (PTR).
Ahora estamos en un momento importante, porque se concluyó la primera PTR en Mantilla, en el municipio de Arroyo Naranjo, que nos permite garantizar el servicio a más de seis mil personas.
Esa nueva instalación funciona con un sistema de bio-disco, primero de su tipo en Cuba, de una eficiencia altísima y que requiere un mantenimiento muy simple.
Los resultados de saneamiento están por encima del 80 por ciento, el agua entra color chocolate y sale limpia, y se incorpora a un arroyo que tributa al río Luyanó, donde por el proyecto se ubica otra PTR en su desembocadura.
P: ¿La inversión en esa segunda planta, en qué estado se encuentra?
La obra civil está al 99 por ciento y debe concluir en breve e iniciar la puesta en marcha. El montaje tecnológico está al 92 por ciento.
La PTR Luyanó permitirá sanear unos 200 litros de aguas residuales por segundo, pero por su complejidad la puesta en marcha demorará alrededor de un año. Tenemos que comprobar las conexiones, ajustar todos los parámetros, erradicar cualquier salidero que pueda existir en las tuberías.
En esa etapa también se controla el funcionamiento de la parte electrónica, así como también el laboratorio de monitoreo, que indicará dónde se debe trabajar más para alcanzar la calidad que se requiere según el proyecto.
P: Usted se refirió a cuatro plantas para tratar aguas residuales…
Sí, hay otra prevista en la zona de San Matías, en el municipio de San Miguel del Padrón. En ese caso, la inversión se encuentra en movimiento de tierra y favorecerá a unas 62 mil personas con el sistema de alcantarillado.
Esa planta permitirá tratar las aguas en el tramo intermedio del río Luyanó, donde la carga contaminante es elevada como consecuencia de la indisciplina social y el vertimiento de desechos en las márgenes de ese afluente.
La cuarta PTR es Monterrey, pero el actual financiamiento no contempla su terminación, sino algunas etapas como proyectos, movimiento de tierra y otras acciones.
P: ¿Qué impacto lograrán las plantas de Mantilla, Luyanó y San Matías en la rada habanera?
Ellas permitirán más limpieza en las aguas que llegan a la ensenada y la existencia de un mayor porcentaje de oxígeno en ellas, lo que posibilitará la vida acuática y mejores condiciones para los proyectos de desarrollo de la bahía habanera, al tiempo que reducirán en 43,2 por ciento la contaminación proveniente de los ríos Martín Pérez, Luyanó y Tadeo, concluyó.
Hasta 2019 se extenderán las obras del Proyecto de Saneamiento de Recursos Hidráulicos, y a ellas se sumarán los esfuerzos del CITMA con su labor educativa y el chequeo de las inversiones empresariales para evitar la contaminación de las industrias asentadas alrededor de la bahía.
fny
