Zoológico de 26 reabre sus puertas, luego del paso del huracán Irma
Quienes visitan la Unidad Empresarial de Base Complejo Jardín Zoológico de La Habana, ubicado en la Avenida 26, en Nuevo Vedado, no imaginan los destrozos que dejó el potente huracán Irma a su paso.
El ambiente de orden y tranquilidad que allí se respira ha sido posible, solo por la entrega y el sacrificio de sus trabajadores, quienes en menos de cinco días limpiaron y acondicionaron el lugar para la visita del público.
En visita realizada a esa institución científico-recreativa, perteneciente a la Empresa Cubana de Zoológicos, dialogamos con Ernesto Guevara Ibáñez, especialista de Educación Ambiental, quien ofreció detalles de las labores de protección para resguardar los ejemplares de las más de 100 especies animales que se exhiben, al igual que la manera en que los veterinarios, cuidadores y demás trabajadores evitaron pérdidas irreparables en materia de vida animal.
Desde que decretaron la fase informativa en la ciudad, comenzamos a tomar las medidas para salvaguardar los recursos materiales que aquí tenemos, al tiempo que informamos a los trabajadores sobre la situación en el Caribe.
Al ver que se intensificaba el fenómeno, comenzamos a proteger las especies animales, y el sábado en la mañana culminamos la evacuación de las aves acuáticas y otros animales que aún quedaban por resguardar, señaló.
Vale destacar que en cada uno de los recintos en que habitualmente están los animales, existen refugios con las condiciones idóneas de alimentación y confort, según sus necesidades, no solo en este caso, sino para ocasiones extremas como aguaceros, vientos fuertes y otras, allí permanecieron durante los días de huracán custodiados por un grupo de cuidadores que permanecieron aquí para velar por ellos en caso de estrés, pérdida u otra situación, agregó.
José Antonio Camejo es el especialista principal de los médicos veterinarios que laboran en esta institución, él comentó algunas de las medidas puestas en práctica para proteger a los más de 600 ejemplares de un centenar de especies que se exhiben en este zoológico habanero.
Teniendo en cuenta las informaciones, decidimos aislar a todos los animales en sus refugios, con prioridad para los monos y los grandes felinos, pues tienen mayor posibilidad de escape. Los pájaros fueron protegidos en lugares seguros, donde no fueran afectados por los fuertes vientos y las intensas lluvias, de esa manera logramos la salvaguarda del total de los animales, explicó.
El doctor Camejo fue afectado severamente en su vivienda, lo que no imposibilitó su presencia en la clínica, como muestra de compromiso con la institución.
En respuesta a la interrogante de por qué permanecer en el puesto de trabajo, con grandes afectaciones en su domicilio, el científico comentó: “por el amor al trabajo y el sentido de pertenencia que tengo con estos animales, ellos no se valen por sí solos y siento la responsabilidad de cuidarlos como si fueran mis hijos.
“Llevo dos décadas en este lugar y puedo decirle, afirmó, que el zoológico es mi vida, con ella vale todo”.
Así los trabajadores del Jardín Zoológico de La Habana protegieron a las especies que allí se atesoran y reabrieron al público este sábado quince de septiembre, a sólo siete días del paso del potente huracán Irma.
fny
