Mejores preparados para transformar la realidad del barrio
Un grupo integrado por 22 alumnos de siete municipios capitalinos comenzaron el pasado noviembre su formación, en un curso experimental, como Instructores de Arte en las especialidades de Música, Danza y Artes Plásticas.
Hasta su sede en el plantel donde se forman, ubicado en la centrohabanera calle Zanja llegamos para participar del cierre del ejercicio de diagnóstico de la comunidad, actividad curricular que les permitió conocer, en mayor profundidad la realidad socio cultural de comunidades habaneras, a través de actividades de familiarización que desarrollaron por un período de siete semanas.
El taller profesional de diagnóstico les pertrecha con las herramientas esenciales para el trabajo comunitario, propiciando un acercamiento a la historia y los orígenes desde aspectos esenciales, además de la posibilidad de convertirse en actores sociales que contribuyan a sus transformaciones.
El reparto de Santa Amalia, en el municipio de Arroyo Naranjo, Versalles, en La Lisa, y la guanabacoense Aviada, estuvieron entre las comunidades diagnosticadas por los futuros instructores de arte, quienes ahondaron en sus realidades en aspectos referentes a hábitos sociales, situación higiénico-sanitaria, utilización de espacios y elementos comunes entre sus pobladores, entre otros.
El actual programa docente está orientado a la formación de nuevos instructores de arte para el contexto cubano actual, como recursos humanos indispensables en las transformaciones socioculturales de las comunidades desde una lectura critica de la realidad, con responsabilidad y compromiso hacia el proyecto revolucionario cubano.
El curso experimental pretende formar un profesor instructor de arte con vocación social y humanista, comprometido con su rol de educador en la formación de una conciencia ciudadana responsable, crítica y reflexiva.
Dialogando con un futuro instructor
Como educador y promotor se desempeñarán en la conducción de procesos participativos desde el arte y la cultura, los nuevos instructores de arte que se forman en los cursos experimentales que se ponen en práctica en el país, y que en La Habana agrupan a 22 estudiantes.
Entre sus principales funciones se destaca el acompañamiento a la comunidad en la búsqueda de soluciones transformadoras, con la experiencia colectiva de sus miembros, basada en valores de igualdad, solidaridad, cooperativismo y la articulación de varios actores sociales, que convergen en lo local, redescubriendo y dinamizando sus propias potencialidades.
El joven Kevin Press Menéndez es uno de los futuros instructores de danza, él intercambió con los residentes den la comunidad Aviada, del municipio Guanabacoa.
¿Qué importancia le confieres a este primer ejercicio de preparación?
La comunidad en la que me tocó actuar es de las reconocidas como “de tránsito”, por estar integrada por personas que están en espera de viviendas definitivas, y por otros motivos.
Creo que este trabajo nos forma como profesionales más integrales desde lo profesional y lo humano, convirtiendo nuestra labor artística en modo para alcanzar una comunicación más efectiva con los vecinos.
Luego de los resultados con tu investigación, cómo crees que puedes convertirte en un actor social que ayude a transformar su realidad
Primero con la organización y la preparación, a lo que se suman los deseos de trabajar, todos estos elementos unidos y aplicando las técnicas del trabajo comunitario, pueden hacer de nosotros buenos y útiles actores sociales.
¿Por qué escogiste la especialidad de Instructor de Arte?
Mi formación en el arte está muy relacionada con el trabajo cultural comunitario, en el proyecto “Los cubanitos” comencé a relacionarme con la danza, guiando mis pasos y contribuyendo a que aprehendiera valores como la amistad, el compañerismo y la solidaridad.
A este proyecto y su instructora (Teresa) le debo mi inclinación y las motivaciones por ayudar a las personas de la comunidad, a que sean cada día un poquito mejores, desde la apreciación de las artes.
fny
