La vida a bordo de un navío colonial español (I parte)

Siempre he escuchado hablar de las atroces condiciones en que los negros africanos eran traídos a América en las naves de la trata.

Hacinados en las bodegas, encadenados, hundidos en sus propios excrementos, a menudo sujetos por los grilletes a un compañero de travesía muerto y agusanado…, en fin, arrojados en masa, cargamentos enteros, a las profundidades del océano cuando se avistaba cerca en el mar algún buque de la flota inglesa.

Pero pocas personas conocen que las condiciones en que viajaba la marinería de los barcos españoles eran también espantosas.

Cuba puede contar una historia al respecto, ya que en el Museo del Castillo de la Real Fuerza existe un modelo a escala del barco llamado Santísima Trinidad, uno de los más grandes, imponentes y majestuosos de la armada española.

Este barco construido en  Cuba recibió el sobrenombre de El Escorial de los mares en recordatorio del palacio suntuosísimo que el rey Felipe de España construyó en Madrid con maderas preciosas cubanas.

La maqueta del Santísima Trinidad fue ejecutada por un equipo de modelistas cubanos dirigido por Juan Carlos Zuloaga Izquierdo, con el apoyo de la ONG Amigos del Santísima Trinidad  y el Museo Naval de Madrid.

El Santísima Trinidad resultó el más grande y artillado galeón de su tiempo botado en el Real Astillero de La Habana en 1769.

Revisando una entrevista que realicé a Zuloaga hace ya tiempo, encontré en ella muchos datos sobre cómo se desarrollaba a bordo de los barcos españoles de la colonia la vida de sus tripulantes no esclavos, y encontré datos muy interesantes que vale la pena compartir con los amantes de la historia, por lo que reproduzco el texto completo a continuación: No se dispone de mucha información sobre el Santísima Trinidad.

La hay de otros navíos de línea de las armadas francesa, española e inglesa, pero el Santísima Trinidad, a pesar de haber sido el buque más grande de la era de la madera, de la era de vela, no tiene registrada mucha información que pueda considerarse exacta. Más bien lo que han hecho quienes han escrito sobre este barco es recoger información  en los cuatro puntos cardinales.

Por ejemplo, si hoy se sabe que en la batalla de Trafalgar estaba pintado de rojo, como este modelo en el que yo estoy trabajando, es porque los ingleses grababan todas las batallas en que intervenía su armada, y es por estos grabados de época ingleses que hoy podemos saber que el navío apareció en la batalla pintado de rojo con cintas negras, lo que no era el modo usual en que se pintaban los navíos de la armada española, sino en amarillo con cintas negras. Aún en nuestros días no ha podido hallarse ninguna referencia que explique por qué el barco tenía estos colores y no los reglamentarios de su país. Por eso se puede encontrar variación en los modelos que se hagan por ahí.

El Santísima Trinidad llegó hasta 1805, fecha en que ya habían sido hechas otras modificaciones reglamentarias en cuanto a colores, por lo que se debe tener mucho cuidado de no caer en anacronismos al representarlo.

También la tecnología naval se fue desarrollando, pero ya este barco no puso beneficiarse de ello. Un ejemplo triste de este retraso es el de las bombas de achique.

Se sabe que el Santísima… tenía bombas de achique de un solo émbolo., que achicaban unas ciento veinte toneladas de agua por hora, y que manejaban 150 hombres cuando había mar gruesa o temporales.

Estas bombas eran insuficientes y fuera de moda, los navíos de línea de la época llevaban ya bombas de cadena como las que tenían los ingleses, que achicaban mucha mayor cantidad de agua con menos esfuerzo.

Esa fue una de las razones por las cuales el Santísima no pudo ser salvado en Trafalgar, porque sus bombas de achique no dieron abasto para sacar toda el agua que le fue entrando por los boquetes hechos por los impactos de cañón recibidos durante la batalla, más el temporal. Si hubiera tenido bombas de cadena, quizás hubiera habido tiempo de que los ingleses llegaran más allá de Gibraltar y lo mantuvieran a flote.

La información es tan confusa sobre este barco, que actualmente se dice que existen dos planos del mismo, uno en Estados Unidos y otro en España. Es posible que los españoles se llevaran el plano al retirarse de Cuba, pero también podrían tener los americanos el plano verdadero. ¿Cómo saberlo? Incluso he escuchado de una fuente muy relevante que en cierto apartado del Archivo Nacional existe un plano del Santísima…

En los navíos de línea, pero no solo en ellos, sino en general en todas las armadas de época, la comida que se consumía estaba muy relacionada con los alimentos que se consumían en Europa, y lo mismo sucedía con los navíos norteamericanos. Solo había una diferencia entre, por ejemplo, españoles e ingleses, y es que estos últimos se dieron cuenta en algún momento de que el escorbuto que sufrían los marineros durante las travesía largas se relacionaba con la falta de ingesta de frutos y verduras frescos.

Entonces  estibaban en sus bodegas toda la cantidad de cítricos que pudieran conseguir, extrayéndoles el zumo que embazaban en botellas utilizando la misma técnica de las conservas.

imop/

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