Cajas negras de avión accidentado en Cuba se analizan en Estados Unidos
El ministro cubano de Transporte, Adel Yzquierdo, informó este lunes que las cajas negras de la aeronave Boeing-737 de la compañía mexicana Damojh, siniestrado en la isla caribeña el 18 de mayo se investigan en Estados Unidos.
Todavía no se saben las causas, ya las cajas negras están en Estados Unidos, allí están tres personas nuestras para saber los problemas que pudo tener el avión, y eso puede demorar meses, subrayó Yzquierdo en el capitalino Palacio de Convenciones.
Nos pondremos en contacto con los familiares una vez más para explicarles algunas cosas de las que deben saber, dijo el titular del ramo al intervenir en la comisión permanente de trabajo -Atención a los servicios- de la Asamblea Nacional del Poder Popular (Parlamento).
El 18 mayo una aeronave Boeing-737 de la compañía mexicana Damojh, se estrelló en horas del mediodía aquí con 113 pasajeros y tripulantes, y solo queda una sobreviviente que se mantiene en estado crítico y con pronóstico reservado.
¿Por qué se llaman «cajas negras» si son anaranjadas?
Las «cajas negras» registran la última actividad de un avión para que, en caso de un accidente, se puedan conocer los hechos que ocurrían en los momentos previos.
Estos dispositivos suelen ser de colores llamativos –generalmente anaranjados o rojos– para que puedan ser localizados más fácilmente entre los restos en el lugar del siniestro.
Fue el científico australiano David Warren quien inventó estos «registradores de vuelo» hace más de 50 años.
Warren trabajó en lo que hoy es el Laboratorio de Investigación Aeronáutica del Departamento de Defensa australiano.
A este descendiente de europeos se le ocurrió la idea de crear una grabadora de voz que registrara lo que ocurría en la cabina de un avión mientras investigaba el accidente de dos aviones modelo ‘Comet’ (el primer jet comercial) que en 1954 y debido a errores de diseño, no aguantaron la presión y se desintegraron en pleno vuelo, causando la muerte de todos sus tripulantes.
Las cajas negras han evolucionado técnicamente desde su invención.
Para estar certificados por la Asociación Internacional de Aviación Civil (ICAO, por sus siglas en inglés), estos registradores se someten en la actualidad a pruebas de impacto de hasta 3.500 kilogramos, de inmersión a presión y de temperaturas de hasta 1000 grados centígrados.
Gracias a esto han podido conocerse detalles de importantes accidentes aéreos, como el del vuelo de Air France AF447 que cubría la ruta Rio de Janeiro-París que cayó sobre el Océano Atlántico en 2009.
Además, son dos los dispositivos que lleva un avión, generalmente ubicados en la parte trasera. Uno graba los datos del vuelo (flight data recorder), como la velocidad, altura, posición, trayectoria o temperatura, y otro (cockpit voice recorder), los últimos 30 minutos de comunicación entre los pilotos y de éstos con los controladores aéreos.
Hoy, estos registradores se usan además de en aviones, en otros medios de transporte como barcos y trenes. Aunque no está del todo claro por qué se les llama «cajas negras», se cree que el hecho sombrío y el luto que envuelven un accidente son las razones de que se llamen así a estos registradores de color naranja o rojo.
Fuente: Cubadebate y ABC
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