La Habana en pos de una menor tasa de mortalidad infantil

Al cierre del primer semestre del 2018, el indicador de mortalidad infantil en La Habana, se sitúa por encima de cuatro por cada mil nacidos vivos, explicó el Dr. Liván Javier Sánchez Espinosa, jefe del Programa Materno Infantil (PAMI), en la ciudad.

Puntualizó Liván Javier que los municipios Marianao y Regla tienen mayores dificultades para cumplir con el compromiso (por debajo de cuatro),    e influyen con sus    resultados en el marcador. Las razones de estos efectos se centran en el tema de las mal formaciones en los recién nacidos y su deceso durante la etapa de cero a un año.

Refiere Sánchez Espinosa que estas anomalías congénitas en los pequeñuelos se producen a consecuencia  de embarazos en mujeres muy jóvenes, mayores de 40 años con afecciones crónicas asociadas a la edad  y otras más propensas a los padecimientos mal formativos, así como la negativa de las féminas para interrumpir el embarazo (después de conocer el diagnóstico genético), por el deseo marcado de ser madre. El convencimiento por parte de los  asesores del Programa Nacional de Genética, se dificulta y a pesar del feliz nacimiento del bebé, no siempre se logra que el infante  llegue al año de vida.

La capital cuenta con el Cardiocentro  Pediátrico William Soler, de Referencia Nacional en la cardiología y  la cirugía cardiovascular en niños cardiópatas  y el Instituto Nacional de Cardiología, equipados con alta tecnología y excelentes profesionales, quienes se esmeran por salvar la vida del pequeño, que nace con mal formaciones cardiovasculares y no que son compatibles con la vida.

La labor del médico y la enfermera de la familia como parte del equipo básico de salud, tienen la tarea de preparar a las compañeras antes del embarazo y durante la gestación, para lograr estabilidad síquica, emocional y física.

Acompañar a las fecundadas durante los nueve meses y realizar las complementarias tanto de alta tecnología, como  los servicios y las consultas multidisciplinarias, constituye esencia del (PAMI). Los galenos son decisores en las conductas a seguir para un diagnóstico oportuno, en caso de un alto riesgo y con estas acciones hacen posible que el programa avance.

Para el segundo semestre del año en curso, los especialistas en el tópico mortalidad infantil, se proponen intentar reducir el indicador por debajo de cuatro, por cada mil nacidos vivos.

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