La Trovuntivitis se apodera de La Habana
Nacidos de las “descargas”, en el Mejunje, Santa Clara, los trovadores que integran La Trovuntivitis presentaron su único y primer disco de más de veinte años de canciones en el Pabellón Cuba habanero.
La guitarra recuerda e inventa la música. El espacio Trovarte de la Revista El Caimán Barbudo acogió la presentación que regaló al público “la capacidad de pensar la vida, que es lo que provocan”, comentó el facilitador del encuentro Fidel Díaz Castro.
La canción de autor cubana contemporánea llegó otra vez a La Habana con guitarras para contagiar a quienes disfrutan de repensar las letras. Confiesan, que son el resultado de su propio desarrollo.
Tras dos meses de peñas recurrentes en los teatros de la capital, los trovadores vieron imposibilitados sus deseos de continuar los viajes por problemas de alojamiento, entre otros. Sin embargo, sus canciones y proyectos individuales han llegado a Argentina, Venezuela, Colombia, Bolivia, Chipre, México, Guatemala, España, Francia, Argelia y Suiza.
En tres micrófonos, ocho personas codificaban la canción. Iban y venían las voces, se acompañaban. La ausencia de algunos de sus integrantes, por otros compromisos de trabajo, quedaba suplantada en la posibilidad de adquirir sus discos y de conversar con sus creadores.
Aunque el precio de 8 CUC por cada álbum dolía a los bolsillos, los cantautores llevaron la música en sus teléfonos móviles y fue gratis la adquisición para quienes preguntaron. La música debería llegar siempre libre.
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