Martí y su maestro iluminan entrada de colegio habanero
La escultura El Maestro y su discípulo, del artista cubano José Villa Soberón, resplandece en la entrada de la escuela primaria Rafael María de Mendive, en esta capital, inaugurada hoy tras el inicio del curso escolar 2018-2019.
Esa es la imagen con que imaginó el artista de la plástica Villa Soberón la relación del prócer independentista con su amigo, consejero y guía, que descubrió y ayudó a pulir el gran talento del joven.
La obra se encuentra ubicada en el patio interior del centro, y la luz traspasa cuatro vitrales con colores azules, rojos y naranja, regalo del artista Ernesto Rancaño.
El insigne educador de Martí fundó en el siglo XIX el Colegio Superior San Pablo para varones, ubicado en pleno corazón de La Habana, con el que los cubanos rinden homenaje al héroe y a su educador, en espera del 500 aniversario de esta ciudad.
Con la inauguración, no solo los habaneros rinden tributo a esas figuras del proceso libertario en Cuba, sino que se recupera una parte de la historia de la nación.
Según la arquitecta Norma Pérez-Trujillo, inversionista principal de la restauración del colegio, tras segundas nupcias, Mendive vivió en el sitio a partir de 1860; y en 1864, además de ser su vivienda, convirtió a la institución en el nombrado colegio para la segunda enseñanza.
Al comentar algunos elementos históricos, Pérez-Trujillo dijo que Martí terminó los estudios primarios con 11 años de edad.
Cada una de las 19 aulas de la nueva escuela está adornada en las paredes con fragmentos de poemas del libro La Edad de Oro, escrito por Martí para los niños.
