Olga la tamalera

La esquina de Prado y Neptuno es célebre por diversos hechos que la han marcado dentro de las crónicas de época de La Habana.

Muy conocido es el chachachá “La Engañadora”, pero hubo otrotema musical, no menos conocido, llamado “Olga la tamalera” y es justamente a la persona que le dio origen, a quien dedicamos el presente artículo.

Aunque nacida en el poblado de Cruces, el 23 de mayo de 1922, Olga More adquirió su popularidad en La Habana, específicamente en las cercanías de esa popular intersección de la Habana, donde comenzó a vender tamales, los que por su exquisita calidad, le dan gran notoriedad, al extremo de que músicos como Félix Reina y Fajardo le dedican un chachachá llamado Olga la tamalera, el cual fue, sin dudas, un exitazo musical en el repertorio de la Orquesta Aragón.

Transcurría el año 1949 y en su humilde hogar de la barriada de Los Sitios cada amanecer su pensamiento era: ¿Qué hacer para mantener a sus tres hijos y su anciana madre luego de la pérdida de su esposo?, cuando el ayuno de la familia era prácticamente una constante.

Una tarde, aunque no recuerda con exactitud la fecha, le viene una idea a la cabeza, busca una vieja jaba de tela, se dirige al mercado y compra, con los pocos recursos de que disponía, unas mazorcas de maíz y con una actitud imperativa se dice a si misma: “Seré la primera mujer que venda tamales en La Habana”.

Y en efecto, “fui la única negra que vendió tamales en las calles en esa época”, aseguraba campechanamente, a quien todos conocieron como “Olga La Tamalera”.

Aunque muchos se rieron de ella, más que todo porque marcaba un hito, ya que vendía los tamales a 10 centavos, y en las fiestas lo hacía a 25.

Nunca develó el secreto de sus tamales, los cuales confeccionaba siempre a partir del mismo ritual: luego de rayar el maíz se ponía a cocinar en la gran cazuela que utilizaba para preparar la harina y era entonces cuando prefería estar a solas con los ingredientes y sus mañas, actitud que le dio cierto misticismo a sus tamales.

Refiere y cito, “A Félix Reina y a Fajardo les conocí cerca del Parque de La Normal, en un saloncito de descargas, allí yo hasta rumba bailaba, porque a mí me encanta bailar, y lo hago elegante, también me gusta mucho el bolero, entre mis preferidos está “Longina” y “Dos gardenias”.

Félix y Fajardo me convirtieron en “Olga La Tamalera” para el mundo, porque hasta fuera de Cuba la gente sabe de mí y no falta quien quiera probar mis tamales, tenían fama porque cada día estaban mejores.

Por aquí pasa mucha gente a conocerme, y cuando estuve en Nueva York, todo el mundo sabía de mí por la canción, hasta Oscar de León cuando vino quiso visitarme. Me pongo elegante y hasta bailo si hay que bailar, que le pregunten a la Original de Manzanillo”.

Fue así como la adversidad y la creatividad se unieron y convirtieron a Olga en la tamalera más famosa de Cuba y para todo el mundo. Lástima que se llevó a la tumba el secreto de sus famosos tamales.

imop/

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1 opinión en “Olga la tamalera

  1. No estaba clara con respecto a esta historia, pero dice mucho de la mujer cubana cuándo tiene que enfrentar sola sus propias necesidades. Así fuimos, somos y seremos.
    Lástima de los tamales que se venden hoy, mal cocinados, mal sazonados, una vergüenza cuando tenemos ese ejemplo, y del precio ni hablar

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