Dos joyas de la gastronomía popular habanera
Varias opciones, muy populares en determinados momentos, nos vienen a la mente cuando hacemos un recorrido por la gastronomía habanera, sin embargo no son muchos quienes conocen las verdaderas causas de sus orígenes.
Uno de los más notorios y que aún hoy perdura en el gusto popular, no solo por lo agradable, sino también por lo económico que resulta, es el aclamado por muchos como “Pan con Timba”.
Seguramente que desde niños nos preguntamos: ¿por qué Timba? Pues les cuento que cuando los ingleses llegaron a La Habana en 1837, con el propósito de colocar las vía férreas del primer ferrocarril en Cuba en el tramo de aproximadamente 25 km, comprendido entre La Habana y el poblado de Bejucal, vieron con cierta extrañeza que los trabajadores, en el horario habitual de almuerzo, se comían un pan con un trozo de guayaba, que en aquellos tiempos se confeccionaba con azúcar prieta, razón por la cual su color era negruzco. 
A las traviesas de madera, que se utilizaban para asentar sobre ella los raíles, se les daba una capa de petróleo para garantizar su mejor conservación, por lo que adquirían un color también negruzco y recibían en inglés el nombre de timber ties.
Los ingleses vieron cierto parecido entre esos pedazos de madera y la ración de guayaba que se colocaba en el pan, tanto por su forma como por su color, lo que les resultaba igualmente un delicioso manjar y le pedían a sus trabajadores: “yo quiero un pan con timber”, término que fue derivando en su forma de decir, hasta llegar a lo que hasta hoy conocemos como nuestro “Pan con Timba”. Posteriormente salieron otras variantes al agregársele queso blanco o amarillo, que lo hicieron aún mucho más nutritivo y agradable al paladar, sobre todo para nuestros pequeños.
En varios puntos de nuestra gastronomía habanera actual podremos encontrar esta oferta, que resulta una opción más para saciar nuestro apetito en cualquier momento del día en el que caminemos por la ciudad.
El sandwich de Elena Ruz
Otra joya de creación habanera fue el sandwich Elena Ruz, aunque los norteamericanos, como casi siempre pasa, se quieren adjudicar su invención, cambiándole incluso el nombre por el de “Ruth”.
Lo cierto es que a finales de 1920 Elena Ruz, una de las alumnas de la escuela El Sagrado Corazón, se reunían con sus compañeras de aula en lo que fue el antecedente del restaurante “El Carmelo de Calzada” para merendar y charlar sobre temas propios de la juventud de la época.
Un buen día a la joven Elena se le ocurrió solicitar un sándwich que no formaba parte de la carta o menú del lugar, cosa muy común en aquellos tiempos y que hoy difícilmente pueda usted hacer. Este consistía en un pan de media noche (el cual debía tostarse solo hasta que estuviera durito y calentito), entonces se le ponían lascas de pavo, queso crema majado o batido y mermelada de fresa, por lo que quedaba con un toque agridulce muy agradable al paladar.
En sus habituales visitas a El Carmelo, la joven Elena siempre pedía lo mismo, e igualmente debía explicar en qué consistía su deseo, hasta que un buen día le propuso al encargado incluirlo en el menú para de esa manera evitarse esa explicación casi a diario.
Coincidiendo con la Semana Santa Elena viajó a Varadero y en un encuentro con una amiga esta le comenta que había soñado que ese sándwich la haría famosa.
Para su sorpresa, cuando regresan a El Carmelo, en horas de la noche, se encuentran con un letrero de neón que anunciaba: Sándwich Elena Ruz, 25 centavos, lo que para entonces era bastante caro, pues una Medianoche, por poner un ejemplo costaba solamente 5 centavos, y otro como el célebre cubano, tan sólo 10.
Hoy en los EE.UU. aún existe esa notable diferencia, donde el llamado “Helena Ruth” sigue marcando un amplísimo margen en precio, respecto a otras ofertas.
Su hija recuerda que Elena fue entrevistada muchas veces, tanto por la prensa escrita, como televisiva y radial, pero siempre mantuvo su carácter modesto y alegre.
El 28 de noviembre de 2011, a la edad de 102 años, Elena Ruz Valdez-Fauli de Ulacia, murió en San José, Costa Rica, donde residía con su hija Margarita Ulacia Ruz.
imop/

Interesante trabajo. Desconocía lo del llamado pan con timba en cuanto a su origen y muchísimo menos el sándwich Elena Ruz que aquí en EEUU es carisimo pero se que en Cuba ni se habla de él, es más creo que ni se conoce y mucho menos con los ingredientes que lleva. GRACIAS POR ACLARARNOS ESOS ORÍGENES.