¿Por qué San Cristóbal de La Habana?

Desde el pasado 2018 estamos preparando la gran celebración de los primeros 500 años transcurridos desde la inicial misa y cabildo que declararon fundada, en su definitivo asentamiento al norte de la demarcación, a nuestra bella y enigmática ciudad, una de las más antiguas de América, la Villa de San Cristóbal de La Habana.

Esta fue una de las primeras siete fundadas por la Corona española en la isla, y que 70 años después devino en capital colonial.

Para acercarnos al surgimiento de su denominación podemos afirmar que resulta de la fusión del nombre del santo escogido como patrón, San Cristóbal, con el nombre por el que se conoció el lugar de su primer asentamiento: Habana.

Pero se afirma que el nombre del Santo también sirvió para obsequiar a Don Diego Colón, Administrador colonial español, hijo y sucesor de Cristóbal Colón en el almirantazgo, virreinato y gobernación de las Indias, por haber tenido su célebre padre este nombre.

San Cristóbal es un popular santo cristiano, venerado en la Iglesia católica y en la ortodoxa y considerado por algunos grupos religiosos como un mártir. Se cuenta que fue un hombre de gran corpulencia, con una estatura de más de dos metros, nacido en la antigua tierra de Caanán, en Asia Occidental.

Una leyenda indica que un rey incrédulo, tuvo un hijo a quien llamó Réprobus y lo consagró a los dioses Machmet y Apolo.

El niño creció hasta adquirir una extraordinaria estatura y fuerza, por lo que decidió servir únicamente al más poderoso Rey. Durante mucho tiempo buscó en vano al amo apropiado, hasta que encontró a un ermitaño que le habló de Cristo, el rey más poderoso del mundo.

Réprobo había pasado toda su vida ayudando a las personas a atravesar un río y siendo ya un anciano que había dejado de trabajar, un niño le pidió que lo cruzara en sus hombros hacia la otra orilla, se dice que a medida que entraba en el río, el anciano creía perder sus fuerzas porque el niño pesaba cada vez más.

Con gran esfuerzo llegó a la otra orilla, donde el niño le dijo ser el Dios Cristo, hizo florecer milagrosamente el bastón del anciano y cambió el nombre de Réprobo por el de Cristóbal, que en griego significa “portador de Cristo”.

Cristóbal contaba a todos sus conocidos el milagro que había experimentado, con lo que convirtió a muchos a creyentes y provocó la ira del gobernador de la región, quien lo  encarceló, y después de crueles suplicios, lo mandó a decapitar.

Por haber transportado sobre sus espaldas al niño Dios, fue convertido en patrono de los barqueros y trasbordadores, lo que unido al hecho de estar La Habana geográficamente situada entre el Nuevo y el Viejo Mundo, muchos marinos, aventureros, soldados,  comerciantes y viajeros en general, se sintieron necesitados de su protección para lanzarse a cruzar las aguas que separan la isla de tierra firme.

Es también patrón de los arrieros y de los camioneros católicos, hoy se considera patrono de todos los conductores católicos. Es invocado contra relámpagos, tormentas, epilepsia, pestilencia, etc.
Respecto al origen del nombre “Habana” existen varias hipótesis, la primera y más aceptada se refiere al nombre aborigen del lugar de su primer asentamiento y al de Habaguanex, el del cacique taíno que regía esa zona.

Algunos investigadores refieren que Habana, no es más que una corrupción de la palabra  sabana, que quiere decir justamente eso, sabana, que no es más que una formación vegetal donde dominan las plantas herbáceas propias de zonas tropicales, en cuyo clima hay una estación seca, por tanto la Habana sería un lugar donde predominaban las sabanas.

Un connotado lingüista explica que havana, como se escribe en inglés, procede del término haven o gaven, cuyo significado es puerto, fondeadero o abra, y menciona la existencia del puerto Havanne en la costa septentrional de Europa.

También al respecto se ha hecho referencia a la no muy divulgada leyenda de la Fuente de la India, que narra la historia de Guara, nativa enamorada de un conquistador español, que al darle información de una asentamiento indígena provocó un cruel y sanguinario asalto y cuando conoció las devastadoras consecuencias de su indiscreción vagó enloquecida hasta acabar con su vida arrojándose al fuego.

Es entonces cuando aparecen unas indias para darle sepultura que repiten incansablemente la palabra habana, lo que en lengua aruaca querría decir: ella (Guara) está loca. Aunque no cree este redactor que tenga mucha relación esta leyenda con el origen del nombre de nuestra encantadora ciudad.

Para concluir solo quiero precisar algunos datos. Los historiadores afirman que antes de la fundación de La Habana en su actual localización, la ciudad tuvo, entre 1514 y 1519 al menos dos asentamientos. Uno que sitúa la Villa a orillas de la Playa Mayabeque, en la costa sur, y otro en La Chorrera, junto al río Almendares.

Sabemos que el último y definitivo se realizó en 1519 al norte de la región occidental de la Isla, al lado de una hermosa bahía de bolsa, muy bien abrigada y ventajosa por su protectora forma, que resultó excelente para establecer un puerto y rodearla de asentamientos humanos, por lo que el 16 de noviembre de ese año, a la sombra de una Ceiba y muy cerca del mar, se celebró la primera misa y el primer cabildo y se declaró fundada la Villa, con el majestuoso apelativo de San Cristóbal de La Habana.

Por tanto, la noche del próximo 15 de noviembre estaremos prestos, habaneros y visitantes, a celebrar el 500 aniversario de esta maravillosa y real ciudad, que tanto nos enorgullece.

imop/

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2 opiniones en “¿Por qué San Cristóbal de La Habana?

  1. Muy instructivo y emocionante el artículo de San Cristóbal de la Habana. Se agradecen esos interesantes temas. Felicitaciones.

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