Eléctricos habaneros insisten en el ahorro en favor de la economía

Eléctricos habaneros insisten en el ahorro en favor de la economía. Foto: ACN.

La Empresa Eléctrica de La Habana reiteró la necesidad de contribuir al ahorro energético en el horario de verano, sin ninguna alteración del tiempo por el hecho de que el inicio del amanecer siempre ocurre antes de las 7:20 (hora local), cuando puede verse claramente.

Una de las medidas que sugieren directivos de la entidad consiste en evitar en el horario de máxima demanda, de 11:00 (hora local) a 13:00 (hora local) y de 17:00 (hora local) a 21:00 (hora local), equipos de alto consumo, entre ellos planchas, aires acondicionados, bombas de agua y hornos eléctricos.

Antes o después de ese mismo período, debe ser la cocción de los alimentos, apagar los equipos y luminarias encendidos en forma innecesaria, incluidos lámparas, radios, televisores y computadoras, así como también hermetizar los locales climatizados y regular su temperatura a 24 grados o más.

El horario de verano comenzó a aplicarse en marzo pasado, cuando se adelantaron una hora las manecillas de los relojes para poner fin al normal, según la Oficina Nacional para el Control del Uso Racional de la Energía (Onure), del Ministerio de Energía y Minas.

Una iniciativa de este tipo constituye una práctica internacional, con una gran incidencia en el ahorro de los recursos energéticos, sobre la base de utilizarlos de una forma más eficiente, a fin de que su empleo racional proteja la economía y el entorno natural.

Con la aplicación de la medida, se logra un mejor aprovechamiento de la luz natural en el período de máxima demanda de energía eléctrica, lo cual influye en la disminución de su utilización, sobre todo en el sector residencial.

En general, en los meses de verano los días son más largos, por lo que resulta factible la modificación del horario sin afectar por la mañana la entrada de los estudiantes a las escuelas y de los trabajadores a sus centros.

En el nuevo horario se vive casi todo el año, no solo por tratarse de una práctica internacional, sino también por su gran impacto en el ahorro de energía.

El hecho es que el cambio de la matriz energética en Cuba resulta vital por su alta dependencia de combustibles importados para la generación de electricidad, mediante el aumento paulatino del índice de utilización de las fuentes renovables de energía (FRE).

Tampoco puede pasarse por alto que en la situación actual del país influyen las pérdidas considerables en las redes de distribución, mientras que en el caso de las FRE solo son empleadas el 4,3 por ciento, que implican la producción de 18 mil millones de Kw/h anuales- del total de las restantes.

Con vistas a incrementar nuevas capacidades, se construyen bioeléctricas en cercanías de centrales azucareros, instalaciones de energía eólica, solar, fotovoltaica y de hidroenergía, que serán conectadas estas últimas al SEN, en proyectos que contemplan la recuperación de la inversión en un período relativamente breve.

Un dato significativo es que la Sociedad Cubana para la Promoción de las Fuentes Renovables de Energía y el Respeto Ambiental (CUBASOLAR), estima que Cuba recibe un promedio de radiación solar de más de mil 800 Kw/h/ por metro cuadrado al año.

Por tanto, las emisiones del astro rey sobre el territorio nacional pueden convertir a la Isla en una potencia energética a partir de su empleo, el desarrollo del conocimiento y la tecnología.

Fuente: ACN.

fny

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