Reordenan tarifas de servicios de abasto de agua

A partir del 2020 Cuba aplicará un reordenamiento en el sistema de tarifas para el consumo de agua, con vistas a fomentar una conciencia de consumo racional y eficiente de los recursos hídricos del país, informó este miércoles Bladimir Matos Moya, vicepresidente primero del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH).

Con anterioridad, un comunicado de esa institución señalaba que el cobro será progresivo y se aplicará a los usuarios de los sectores productivo, presupuestado y doméstico que dispongan de metros contadores.

Matos Moya subrayó que la actualización no se realiza para aumentar los dividendos de la empresa, sino para incentivar el ahorro. De hecho, explicó que el consumo energético de la actividad se considera entre los más elevados del país, y ni esa, ni otras variables se recargan al precio, sino que lo asume el Estado.

Según se informó, para los sectores doméstico y presupuestado, el precio por el consumo dentro de la norma (tres metros cúbicos de agua por persona al mes) no varía, mientras que en el sector productivo sí aumenta, por haberse detectado signos de uso irracional del recurso.

En el caso de los Trabajadores por Cuenta Propia, Matos Moya reconoció que una buena parte realiza la actividad en su propio domicilio, por lo que con la reestructuración prevista se aplicará la tarifa doméstica, acorde al consumo personal, y la productiva a partir del consumo adicional.

Dado que estas disposiciones abarcarán solo a quienes tienen instalado metro contadores de agua, la empresa prevé el montaje de más de 200 mil dispositivos de este tipo cada año, de manera que se organice y se abarque la totalidad de los usuarios en pocos años.

El vicepresidente primero del INRH recalcó que conforme se avance en este sentido, otro objetivo de la empresa es mejorar en la eficiencia y calidad del servicio, y que la instalación de los metros contadores será gradual, dando prioridad a la rehabilitación de las redes antes de que se pongan en funcionamiento.

En marzo de este año el Consejo de Ministros aprobó la reestructuración del sistema tarifario de los servicios asociados a la actividad de acueducto y alcantarillado en el país.

La tarifa nueva no modificó el precio para el sector presupuestado ni para la población; ¿Dónde hubo cambios? En la esfera productiva, en la cual se ha demostrado una irracionalidad y consumo injustificado del líquido porque no existe consciencia de consumo racional en la mayoría de las entidades estatales.

“El precio, entonces, es un regulador del consumo, por lo que aumentarán los costos para quien consuma más agua de la debida”, abundó el funcionario.

En el caso de los Trabajadores por Cuenta Propia (TCP) —quienes no pagaban el agua consumida en el ejercicio de sus actividades y teniendo en cuenta que la mayoría se desenvuelve en sus domicilios—, con la nueva restructuración se les aplica la tarifa doméstica acprde al consumo correspondiente a cada residente del núcleo, y la productiva, a partir del consumo adicional.

Las tarifas y el sector doméstico

Según la norma aprobada internacionalmente, el agua para consumo doméstico es aquella usada para beber, cocer los alimentos, la higiene personal y la del hogar, y otros usos asociados.

Se trata de un consumo reconocido por la Asamblea General de Naciones Unidas. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), es suficiente entre 50 y 100 litros por persona al día.

En el caso de Cuba, y para el reordenamiento de las tarifas, se decidió aprobar una cantidad entre 100 y 150 litros por persona al día. Por ende, se da el derecho —por un precio mínimo— a una cantidad que supera el máximo aprobado por la OMS.

En los lugares rehabilitados, donde el servicio es mejor y se está metrando, se tiene condiciones suficientes para que esa cantidad de agua llegue a la población.

Si bien es cierto que el país ha venido solventando de manera gradual los problemas en su infraestructura hidráulica, el vicepresidente primero del INRH reconoció que aún existen múltiples afectaciones, como la pérdida de volúmenes significativos de agua por los salideros, por solo citar un ejemplo.

Para solucionar gradualmente esa problemática, el presupuesto estatal destina cuantiosos volúmenes de dinero cada año, lo que ha permitido un proceso de rehabilitación de las redes de acueducto y alcantarillado en varias provincias.

Aquellos lugares donde se han realizado labores de reestructuración y mantenimiento de la infraestructura hidráulica coinciden con la instalación de los metrocontadores de agua, especificó Matos Moya.

“Por tanto, se está tratando como política que la medición del servicio de agua a la población sea controlado en aquellos sitios donde exista mayor disponibilidad y un proceso de recuperación de la infraestructura”, señaló.

A tono con las cifras ofrecidas por el directivo, el sector estatal y productivo está metrado al 90%, mientras que en el sector residencial se ha metrado hasta el 22%, una cifra que espera vaya aumentando hasta completarse en cinco años, aunque podría ser antes.

“Hay un porciento importante de la población que recibe el servicio, pero no cuenta con el dispositivo de medición del consumo de agua. Lo ideal será metrar cada vivienda, pues la tarifa como regla general está pensada para el control individual del consumo”.

Otro de los temas que se debe abordar si de aplicación de nuevas tarifas se trata, es que desde 1994 se comienza a aplicar en Cuba de forma estable la tarifa de cargo fijo, que no es más que aquella por la que cada persona paga un peso (1,00 CUP) por el servicio de acueducto y 30 centavos por el de alcantarillado (en caso de tenerlo): el conocido 1.30 CUP.

Seis años después, entra en vigor una tarifa de cargos variable para el consumo metrado de agua.

De este modo, en la actualidad lo que existe es un reordenamiento —acotó Matos Moya— pues el contenido de la nueva tarifa introduce diferencias, pero no porque sea novedoso el cobro de agua a quien se le mida el consumo.

Son las únicas dos tarifas que se aplican en Cuba para el servicio de acueducto. Ahora, no hablamos sólo del servicio de agua, sino de saneamiento y drenaje, y en la nueva tarifa en sí están contenidos todos los servicios asociados a la actividad de acueducto y alcantarillado.

En el caso de unos pocos edificios multifamiliares cuyos núcleos no tienen la posibilidad de ser metrados de manera individual, la tarifa se aprobó bajo un criterio de “reparto equitativo”.

“Se instala el metrocontador en la cisterna común del edificio y el volumen de agua total, dividido entre la cantidad de personas que habitan en la instalación; esto da un consumo percápita que se multiplica por la cantidad de personas en cada casa debe arrojar un aproximado a la realidad”. Se aplica la misma tarifa.

En cuanto a precios, el servicio de alcantarillado no cambia, ni el de limpieza de fosas, ni la desobstrucción en interiores.

El servicio de agua mediante carros cisterna en los lugares donde no existe infraestructura es gratuito, en otros casos, se aplicarán los precios establecidos en las nuevas tarifas.

Fuentea: ACN Y PL/mm

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1 opinión en “Reordenan tarifas de servicios de abasto de agua

  1. Calcular la media de consumo por persona para establecer el pago, es una medida sobre todo injusta, en la que pagarían unos los derroches de otros. Además, genera conflictos sociales entre vecinos, cuyas consecuencias no son previsibles.

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