¿Por qué es importante examinarse la piel uno mismo?
Un examen de cáncer de piel es una inspección visual de esa extensa zona del cuerpo que puede ser realizada par cada persona con el fin de preservar su salud y su bienestar; su fin es precisar si hay nuevos lunares, manchas de nacimiento u otras marcas poco comunes por su color, tamaño, forma o textura, pues algunas pueden ser evidencias de un cáncer de piel.
Los tipos de cáncer de piel más comunes son los llamados de células basales y de células escamosas. Es muy poco frecuente que estos cánceres se diseminen a otras regiones del cuerpo y pueden ser tratados y curados. Un tercer tipo de cáncer de piel es el llamado melanoma y es más raro, aunque es el más peligroso porque pudiera diseminarse, constituyendo la causa más común de fallecimientos por cáncer de piel.
¿Por qué es importante examinarse la piel uno mismo?
Un examen de la de piel realizado por uno mismo puede detectar el cáncer a ese nivel en sus etapas comenzantes, cuando es más fácil de tratar.
Este examen se utiliza para precisar manifestaciones precoces de cáncer de piel. No es una prueba diagnóstica o de certeza. Si después del examen surge la sospecha de la posibilidad de un cáncer de piel, se debe asistir a la consulta de dermatología y una prueba llamada biopsia sí puede confirmarlo o negarlo.
¿Cuándo se debe realizar una revisión de la piel?
La revisión de la piel puede ser necesario en quien tiene determinados factores de riesgo, como pueden ser quien tiene la piel muy blanca, incluidos los albinos, cabellos muy rubios o pelirrojo, ojos de color claro, azules o verdes, piel que se quema o en la que se forman pecas con facilidad, quien tiene antecedentes de frecuentes o fáciles quemaduras de sol o de familiares o personales con cáncer de piel diagnosticado con esa enfermedad, quienes sufren frecuentes exposiciones al sol debido a su trabajo o quien tiene muchos lunares.
Si al realizar un autoexamen se encuentra signos de cáncer de piel, un dermatólogo debe volver a realizar un examen profesional.
¿ Qué alteraciones pueden ser sospechosas?
Las manifestaciones pueden variar según el tipo de cáncer de piel, pero los más frecuentes son cambios en un lunar o una mancha, una zona con supuración, sangrado o formando una costra que duele al tocarla, una lesión que no se cura después de dos semanas de evolución, una protuberancia brillante, rosada, roja, blanca nacarada o transparente o un lunar o una lesión con bordes irregulares que sangra con facilidad.
En el caso de los Melanomas
Quien se examina la piel debe fijarse si hay signos de melanoma, el tipo más grave de cáncer de piel. Entre ellos se encuentra la nueva aparición o cambio de la zona con asimetría, o sea, cuando tiene una forma extraña y una mitad es diferente de la otra, un borde irregular, color no uniforme, diámetro mayor que un chícharo o la goma de borrar de un lápiz o una evolución donde la lesión ha cambiado de tamaño, forma o color.
Quien encuentre algo sospechoso de melanoma, debe consultar con un dermatólogo lo más pronto posible.
Una causa importante para el cáncer de piel
La exposición a los rayos ultravioleta del sol es una causa importante del cáncer de piel y estamos expuestos a estos rayos siempre que estamos bajo el sol y no sólo en la playa o una piscina. Pero la exposición al sol se puede limitar y el riesgo de cáncer de piel se puede reducir tomando algunas precauciones simples cuando se está a la intemperie, como es utilizar un protector o filtro solar con un factor de protección de 30 como mínimo, tratar de estar a la sombra siempre que sea posible y utilizar un sombrero y espejuelos con cristales ahumados legítimos contra el sol.
Se debe evitar solearse al aire libre y nunca utilizar una cama para broncearse pues ningún nivel de exposición es seguro en camas de bronceado, lámparas solares u otros dispositivos artificiales.
Cómo realizarse un autoexamen de piel
El primer examen de la piel puede ser hecho por la propia persona y ante cualquier duda se debe consultar con un dermatólogo, médico especializado en las enfermedades de la piel.
Quien examina su piel, debe revisarse totalmente desnudo, de los pies a la cabeza y en una habitación bien iluminada y frente a un espejo donde pueda ver todo su cuerpo. Necesitará un espejo de mano para revisarse las partes difíciles de alcanzar con la vista.
El autoexamen debe tomar en cuenta los siguientes pasos: pararse frente al espejo y mirarse detenidamente la cara, el cuello y el abdomen, y las mujeres deben revisarse la piel debajo de los senos, después de deben levantar los brazos y mirar a ambos lados del cuerpo, después revisarse la parte de adelante y atrás de cada antebrazo, así como las manos, mirando entre los dedos y debajo de las uñas, revisarse la parte de delante, atrás y los lados de cada pierna, sentarse y examinarse los pies, las plantas de los pies y uñas y entre los dedos, examinarse la espalda, los glúteos y la región genital con el espejo de mano, así como separarse el cabello y examinarse el cuero cabelludo. Para un examen de calidad de esta región, se debe usar un peine o un secador de pelo junto con el espejo.
La consulta del dermatólogo
Como el cáncer de piel puede ocurrir en cualquier parte del cuerpo, el dermatólogo puede usar una lupa especial con una luz para examinar más detalladamente algunas manchas sospechosas en la piel.
Antes de asistir a la consulta no se debe usar maquillaje ni pintura de uñas, además de llevar el pelo suelto para que el especialista pueda examinar el cuero cabelludo con comodidad.
Si un lunar u otra mancha en la piel parece ser una manifestación de un cáncer, el especialista puede solicitar otra prueba llamada biopsia de la piel para hacer un diagnóstico con exactitud y consiste en un procedimiento en donde se extrae una pequeña muestra de la piel afectada para hacer la prueba.
Cuando se confirma el diagnóstico de cáncer de piel, se comenzará el tratamiento de rigor. Cuando se diagnostica y trata precozmente, se pudiera evitar su diseminación.
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