La Finca Guanabito Mi Hacienda, a la cual se puede acceder mediante la A42 y la A64, es un lugar de familia que recrea un ambiente campestre y cuenta con varios espacios para el disfrute como una casa señorial, tienda, guarapera-juguera, restaurante, área de sombra, piscina, valla de gallos, parrillada y parque infantil.

Foto: Joyme Cuan

Con una capacidad para 240 comensales y abierta todos los días de 9:00 a.m. a 6:00 p.m., posee un precio de entrada de 2 cuc para los adultos y 1 cuc para los menores, tarifa que incluye el acceso a la piscina.

Asimismo, la instalación no ofrece actividad nocturna, pero si aceptan la contratación para realizar bodas, quinces, cumpleaños y otras opciones.

La inversión se recuperará en cuatro o cinco años, tras fuertes operaciones turísticas. Juan Carlos García Granda, vicepresidente primero del Ministerio del Turismo señaló en la apertura que el turismo nacional no se contrapone al internacional; “qué bueno vender un lugar donde esté la familia cubana, lo mejor del pueblo cubano y ambos segmentos pueden convivir y tener ofertas dignas y económicas”.

Foto: Joyme Cuan

Mientras, la Cafetería El Trébol comenzó a vender sus productos desde el día 7 del presente mes con una buena aceptación por parte de la población. Brian Vega Figueredo, director de la Sucursal Palmares Este, aseguró que esta es una opción más para el disfrute del verano.

“El proceso inversionista fue profundo e incluyó la restauración de la imagen del establecimiento y el mejoramiento de la calidad de los servicios, que tenemos el compromiso de mantener.

“Mantuvimos la idea de un punto exterior para la compra rápida de productos, y que los bañistas no tengan que entrar a la cafetería (con la comercialización de alimentos y cócteles) o al Bar Karaoke; este último pensado para los jóvenes y adolescentes fundamentalmente”, agregó.

Fuente: Tribuna de La Habana

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