Recuerda horrendos bombardeos atómicos contra Japón
La humanidad no debe olvidar este horrendo hecho de la historia gestado por la prepotencia imperial, su criminal carrera armamentista y nuclear y por su desprecio a los pueblos, escribió Díaz-Canel en su cuenta oficial en Twitter.
No al genocidio y a la barbarie imperialista, agregó.
Ante la negativa de Japón de aceptar la rendición propuesta por los aliados en el contexto de la Segunda Guerra Mundial, el presidente de Estados Unidos, Harry S. Truman, autorizó el bombardeo atómico sobre Hiroshima.
La bomba ‘Little Boy’ que hizo estallar una carga de 15 mil toneladas de TNT y devastó un rango de 13 kilómetros cuadrados.
Tres días después un segundo artefacto atómico, bautizado por los militares estadounidenses como Fat Man, debía lanzarse sobre la ciudad de Kokura, pero problemas climáticos obligaron a ejecutar el plan sobre Nagasaki.
Seis días después el emperador nipón Hirohito oficializó un anuncio de rendición materializado el 2 de septiembre de ese año.
Desde entonces, esos hechos son el recordatorio manifiesto del poder destructivo de las armas nucleares y de la necesidad de eliminar esos arsenales para evitar su repetición.
