Locura azul en el Latino, Industriales se lleva el comodín
Apoyados por una eufórica afición en su cuartel general del Latinoamericano, los Industriales de la capital sacaron fuera de combate a los Alazanes de Granma 13-3, para conseguir el último cupo en disputa que les permite pasar a la siguiente etapa de la Serie Nacional.
Un bombardeo de 15 cañonazos desataron las huestes de Rey Vicente Anglada frente a un desfile de varios lanzadores, definiendo el partido como hicieron sus rivales en la jornada anterior, desde el mismo primer episodio.
Los caballos orientales habían iniciado una estampida cuando consumieron su primera oportunidad al bate, marcándole una rayita al abridor Marcos Ortega al combinarle tres imparables con un error de Dayron Blanco en la pradera central, para alegría de sus parciales agrupados por la banda derecha del estadio.
Pero en apenas unos minutos, los Leones capitalinos se descontrolaron en el cajón de bateo y la emprendieron con cuanto lanzador contrario se encaramó en el montículo, fabricándoles un racimo demoledor de nueve carreras que garantizó desde bien temprano la apertura del mítico estadio del Cerro por el resto de la temporada.
Un cohete de Yhosvani Peñalver prendió la mecha y encendió la conga en los graderíos y Wilfredo Aroche desapareció la pelota por encima de los colchones para que su equipo tomara una ventaja en el marcador que no perdería jamás en el resto del choque.
Lo que cayó después, fue un diluvio terrible sobre la grama: Sencillos de Yoandry Urguellés y Jorge Enrique Alomá, doblete de Oscar Valdés, dos boletos consecutivos (uno intencional), estacazo de tres bases a lo profundo de los jardines de Blanco que limpió las almohadillas congestionadas y la costosa pifia que había cometido unos minutos antes, e imparable de Yordanis Samón para sentenciar.
Fuente: Cubadebate/mm
