Tiendas en MLC, un nuevo impulso para la economía cubana
Una semana atrás abrieron sus puertas 13 tiendas (12 en La Habana y una en Santiago de Cuba) que ofertan productos en moneda libremente convertible. Desde entonces en las redes sociales no ha cesado el debate con respecto a esta medida, y abunda el enfrentamiento de criterios.
Algunos defienden la propuesta y otros la rechazan, puesto que afirman que beneficia solo a una pequeña porción de la población.
Aunque todos reconocen que el dinero que sale a otros países para adquirir electrodomésticos, partes y piezas de autos, entre otros productos, es significativo. Por tanto, era necesario abrir establecimientos que ofertasen dichos servicios y así captar la fuente de divisas que se perdía y reaprovisionar el mercado cubano.
Esta medida, en esencia, contribuye a impulsar la economía, a satisfacer la demanda con el paulatino aumento de la oferta, a brindar garantía a los consumidores y también a generar empleos.
Con la apertura de estas tiendas se le permite a las personas que posean moneda libremente convertible comprar productos que no se comercializar en el resto.
Además provoca, como efecto dominó, que se rebajen los precios de algunos productos en la red de tiendas en CUC. De hecho cada uno reducirá su valor de cambio entre un 10% y15%.
El problema del asunto estriba, según los criterios manifestados a través de Twitter y Facebook, en que en Cuba existe una gran cantidad de personas con poca accesibilidad a la moneda libremente convertible.
Eso quiere decir pudieran no demorar en aparecer mediadores para poner en marcha la compra y reventa de muchos productos por parte de quienes sí tienen acceso a la MLC.
Esto es una de las principales preocupaciones de los internautas durante esta semana.
Otros consideran que la medida solo beneficia a un solo sector de la población: el que cuenta con poder adquisitivo. Pero en realidad el dinero captado se invertirá en incrementar la economía del país y entonces beneficiará al resto de los cubanos.
De no ser aplicada, ese dinero seguiría terminando en otros países como México o Panamá.
Quizás otra de las agravantes de los compradores, y que pudiera resolverse, es referente al trámite para adquirir cualquier equipo. Afirman que el mismo ha sido engorroso, probablemente por la cantidad de personas que han asistido a las tiendas por estos días, algo que suele suceder cuando inicia algo nuevo.
Lo que ya no parece sensato es seguir apostando por esos comerciantes particulares que viajan a otros países para comprar productos que luego venden irregularmente en la isla.
Aún así todavía es muy pronto para juzgar el impacto que pudiera alcanzar la medida, pero esperemos que como dijo el Vicepresidente de la República, Salvador Valdés Mesa sea “un proceso gradual y ordenado” que beneficie a la población.
Fuente:Granma/mm
