En el Día Mundial de la Diabetes hablemos de “Diabesidad”

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El 14 de noviembre se celebra el Día Mundial de la Diabetes en todos los países de mundo. Esta enfermedad está en constante crecimiento tanto en Cuba como en muchos otros países.

En la civilización moderna existen cambios importantes en la forma en que se producen, distribuyen y consumen los alimentos; se asocia con un rápido aumento en la cantidad de personas obesos con implicaciones directas en relación a la diabetes mellitus tipo dos, predominante entre los diabéticos cubanos con 662,001 personas con este tipo de diabetes, estrecha relación que ha propiciado la aparición del término “diabesidad.

Muchos componentes del cambio nutricional ahora se conceptualizan como el “nicho obesogénico”, donde se incluyen dietas poco saludables, vida sedentario, mucho tiempo dedicado a las pantallas, sueño perturbado y muchos estreses vinculados con el modo de vida actual.

En Cuba existían  al cierre de 2018 un total de 723 mil 56 diabéticos conocidos.

Peligrosas las libras sobrantes.

El excesivo peso corporal representa un estado de exceso de grasa corporal; por su parte la diabetes abarca una constelación de complicaciones donde se altera la regulación del azúcar en la sangre, y puede provocar daños en los tejidos y un riesgo cardiovascular elevado estrechamente asociados con la obesidad y la diabetes mellitus tipo dos.

Las características de la carga metabólica relacionados con la diabetes son la adiposidad, especialmente la grasa abdominal, dieta cargada de azúcar y de alimentos refinados, el estilo de vida sedentario y el estrés psicosocial. Todo lo cual perturba el control normal de la glicemia y promueve el llamado estrés oxidativo y la inflamación crónica, aunque otros componentes de la carga, como es el tabaco, el alcohol y otras adicciones tóxicas, también tienen su impacto en la función cardiaca y metabólica.

Todo lo anterior significa que los esfuerzos para frenar la carga metabólica representada por la obesidad y los estilos de vida poco saludables, deben permanecer a la vanguardia en la prevención de la diabetes.

El dinero primero.

La nutrición se utiliza activamente como un medio para manipular a las personas y poblaciones enteras en beneficio económico a través de presiones más o menos sutiles conducentes a comportamientos poco saludables en relación a la comida, donde la salud poco importa y se intercambia no contra la evolución saludable de los seres humanos, sino contra las ganancias.

No debemos ignorarla existencia de esos poderosos factores establecidos durante largos períodos históricos; ellos también han moldeado la susceptibilidad a la diabetes dentro y entre las poblaciones, que luego interactúan con los rápidos cambios resultantes de la transformación industrial de los alimentos.

Ser realistas.

Sin llegar a un exagerado pesimismo, es probable que los esfuerzos para revertir la diabesidad global tengan poco éxito si no disminuye la carga metabólica asociada con la obesidad y los estilos de vida poco saludables, asunto necesitado de abordar individualmente y a nivel de país lo antes posible.

La gravedad de la epidemia de “Diabesidad” está necesitada de  acciones fundamentales pues todo el sistema alimentario humano provenientes de la industria actual, necesita ser rediseñado para abordar un gran grupo de problemas vinculados con la salud, incluida las combinaciones alimentarias poco saludables, incluidos los  estilos de vida sedentarios y estresantes.

imop/

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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