Tiendas en USD: entre la satisfacción y la espera impaciente
Como parte de un paquete de medidas económicas del gobierno cubano, el 28 de octubre último abrieron sus puertas en La Habana un grupo de tiendas para la comercialización de artículos en dólares (USD) mediante el uso de tarjetas magnéticas, estrategia encaminada a captar divisas fuertes para la economía nacional.
Durante las primeras jornadas muchas personas acudieron a las unidades desde horas muy tempranas, o marcaron con días de antelación por el temor de que lo que deseaban adquirir se acabara con prontitud, pues no es un secreto que las limitaciones económicas del país atentan contra la estabilidad de las mercancías en la red de tiendas minoristas.
A un mes del inicio del proceso el furor inicial pasó, carros con refrigeradores, lavadoras, televisores y acondicionadores de aire (splits) se observan por toda la ciudad y aunque no todos los cubanos cuentan con recursos para adquirir los productos en esta red, una cifra nada despreciable de personas ha encontrado en estos centros la oportunidad de obtener electrodomésticos, partes o piezas de motos y carros sin salir del país o acudir al mercado informal.
Sin embargo, en las redes sociales y en el comentario popular, desde hace varios días se habla de un desabastecimiento en tales unidades de venta. Ante tal inquietud un equipo de reporteros de la Agencia Cubana de Noticias salió en busca de respuestas.
El recorrido incluyó locales como Colorama, ubicado en la avenida 41 entre 30 y 26, municipio de Playa, donde no había grandes colas y estaban en venta televisores de varios modelos y tamaños, lavadoras, refrigeradores, calentadores de agua y neveras para negocios. Al preguntar a los dependientes por los congeladores (freezers) la respuesta fue que los solicitan todos los días, pero no los abastecen.
En Galerías Paseo, el panorama no fue diferente. La tienda se encontraba aún más abastecida, con una amplia gama de artículos para la cocina como procesadores de alimentos, hornos y cafeteras eléctricas, microondas ( microwave), calentadores, tostadoras, además de refrigeradores, televisores y splits.
Lo curioso del asunto es que la cola que se observa en un lado del pasillo del departamento, la cual no interfiere con la entrada al mismo, tiene otro objetivo: se trata de hombres y mujeres que durante más de 15 días se organizan a la espera de que entren los “aclamados” freezers.
Raúl García, por ejemplo, es uno de los ciudadanos que desde hace varias jornadas dedica gran parte de su día a “vigilar la cola”- incluso de noche-, mientras espera que suministren el equipo que pretende adquirir.
Tener la posibilidad de comprar estos productos es un incentivo para trabajar, afirmó García, pero cuando se deposita el dinero en la cuenta bancaria y luego no se encuentra lo que uno desea, se convierte en un problema.
La respuesta definitiva nadie se las da, y aunque los entrevistados reconocieron que han recibido un buen trato por parte de los trabajadores del centro, lo cierto es que para ellos desistir no es una opción luego del tiempo “invertido”.
A partir de las experiencias acumuladas se hace necesario analizar cuáles serían los pasos a seguir para brindar un servicio que permita mantener un ciclo de reaprovisionamiento estable y que se traduzca en una mayor confianza del cliente en la factibilidad del nuevo modelo de venta.
Nota: En aras de obtener una respuesta esclarecedora por parte de la Corporación Cimex, la ACN solicitó en varias oportunidades una entrevista, pero hasta el momento no ha sido posible concretarla debido a la espera de una autorización.
fuente: ACN/mm
