La Habana Vieja

Fundada por Pánfilo de Narvaez en 1519, la villa de San Cristóbal de La Habana muy pronto se convirtió en la principal población de la Mayor de las Antillas.

Su ubicación geográfica aceleró el desarrollo, por constituir lugar de cita de grandes naos cargadas con las riquezas arrancadas de todas las regiones del Nuevo Mundo.

Ello provocó constantes ataques de corsarios y piratas y que su población constituyera un mosaico étnico que se mantiene hasta nuestros días. Alejo Carpentier la denominó Ciudad de las Columnas, mas pudiera también llamarse de los Castillos (El Morro, La Punta, de El Príncipe, Atarés y de la Real Fuerza, que levantado de 1558 a 1578, constituye la decana de las fortalezas militares de América).

Quizá la más emblemática de las construcciones de la Habana Vieja, declarada por la UNESCO en 1982 Patrimonio de la Humanidad, sea la catedral, concluida en 1767, vanagloriándose de poseer una de las fachadas barrocas más bellas de América.

El visitante también puede descubrir destacadas muestras de art nouveau y art deco y muy cerca de allí se levantan edificios monumentales como el Capitolio y el Castillo de las Tres Reyes del Morro, concluido en 1610. Intimos lugares que rezuman historia son la Plaza de Armas, con su vecino el Templete, y la Alameda de Isabel II, hoy Paseo de Martí.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *