Vigencia… Preparativos para iniciar la lucha contra Batista (capítulo 13)
En los primeros seis meses de 1953 los integrantes del Movimiento dirigido por Fidel, con absoluta discreción, intensifican los preparativos para materializar la ejecución de una acción que diera inicio a la lucha revolucionaria.
Ya en el mes de abril se está trabajando con tesón en la adquisición de armas y uniformes y también en un viaje realizado por Fidel a Santiago de Cuba se logra detectar el lugar ideal donde poder reunir a los combatientes revolucionarios antes de salir hacia el ataque al Moncada. En este caso sería la conocida la Granjita Siboney.
De Santiago de Cuba, Fidel viaja a Palma Soriano para sostener contacto con integrantes del Movimiento residentes en esa localidad.
En la misma medida que pasan los días se perfila el plan de ataque a los cuarteles de Santiago de Cuba y Bayamo, respectivamente.
Como prueba inequívoca de la ejemplar discreción mantenida por la dirección del Movimiento sólo un grupo muy reducido de compañeros participa en la elaboración del plan. Renato Guitart es el único residente en Santiago de Cuba que conoce la acción que se piensa realizar en esta ciudad y en Bayamo.
En la estrategia concebida por Fidel se contempla la decisiva participación de las masas en el combate revolucionario como elemento fundamental para poder destruir el régimen dictatorial e iniciar un proceso de profundas transformaciones de la sociedad cubana.
Precisamente acerca de ello Fidel señalaría el 7 de enero de 1959 en la ciudad de Matanzas, cuando tras la destrucción de la dictadura batistiana se dirigía hacia La Habana al frente de la Caravana de la Libertad:
“Nosotros nunca fuimos a los cuarteles a hacer conspiraciones, nosotros nunca fuimos a mendigar a las puertas de los cuarteles que nos ayudaran a resolver los problemas de Cuba. Nosotros nunca fuimos a guataquearles a los militares para que nos recobraran nuestras libertades, porque los derechos —como dijo el Apóstol— se toman, no se mendigan; se arrancan, no se piden
El ejército nos había arrebatado nuestra libertad y nuestra Constitución. ¿Qué había que hacer? Pues arrebatarle al ejército nuestra libertad y nuestra Constitución. ¿Qué hicimos nosotros? Reunir un grupo de fusiles 22, de escopetas calibre 12, de revólveres y de pistolas, marchar hacia Santiago de Cuba y atacar el cuartel Moncada. No había otra forma; si queríamos recobrar nuestros derechos y queríamos hacer una revolución de verdad, teníamos que empezar por quitarles los fusiles a aquellos que estaban utilizando los fusiles para oprimir al pueblo.”
Con absoluta precisión se elaboró el plan de ataque a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, de Santiago de Cuba y Bayamo, respectivamente. Y para garantizar la movilización del pueblo se había previsto una vez que se hubiera logrado la ocupación del cuartel Moncada, en Santiago de Cuba, hacerle un llamado a la población a través de la radio para propiciar así una insurrección popular armada.
Al respecto Fidel explicó en el discurso pronunciado años después en la fecha del 26 de julio en el año 1966 en La Habana en el acto por el aniversario de los asaltos a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes:
“Si teníamos una absoluta fe en el pueblo, y toda la estrategia de la Revolución se basó siempre en el pueblo, siempre lo hemos dicho en otras ocasiones, en una gran confianza en el pueblo, en una gran convicción acerca de las enormes energías morales del pueblo, acerca de la enorme fuerza revolucionaria que se encerraba en el pueblo.
Y agregó: “Nosotros éramos un puñado de hombres, no pensábamos con un puñado de hombres derrotar a la tiranía de Batista, no, pero pensábamos que aquel puñado de hombres podía ocupar las primeras armas para empezar a armar al pueblo; sabíamos que un puñado de hombres podría bastar, no para derrotar aquel régimen, pero si para desatar esa fuerza, esa inmensa energía del pueblo que si era capaz de derrotar a aquel régimen.
De la vida y la obra de Fidel continuaremos tratando en próximos capítulos en esta serie de materiales con motivo de cumplirse en este 2016 el aniversario 90 de su natalicio.
Artículos anteriores
Vigencia del legado de Fidel (Capitulo 1)
Vigencia… Fidel y su ingreso en la Universidad de La Habana (capitulo 2).
Vigencia.. Fidel y su formación política desde la etapa de estudiante. (Capítulo 3)
Vigencia del legado… Fidel y la campana de la Demajagua (Capítulo 4)
Vigencia… Fidel y su presencia en Bogotá (Capitulo 5)
Vigencia… Fidel y sus vínculos con el Ortodoxo (Capítulo 6)
Vigencia… Las denuncias de Fidel contra Carlos Prio (Capitulo 7)
Vigencia… Fidel y su reacción ante el golpe de estado de Fulgencio Batista (Capítulo 8)
Vigencia… Fidel y la organización de un movimiento clandestino… (Capitulo 9)
Vigencia…El Boletín “El acusador” (Capítulo 10)
Vigencia… El desarrollo del movimiento revolucionario… (capitulo 11)
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