Sin complejos por el peso

danza-voluminosa. Foto: InternetPoco común resulta ver en escena a bailarines excedidos en el peso corporal, por lo general los estereotipos de belleza no incluyen a quienes no poseen las dimensiones “perfectas”, en cuanto a estatura, figura, facciones y peso.

En La Habana, en noviembre de 1996, surgió el proyecto Danza Voluminosa, que con el auspicio de la compañía de Danza Contemporánea de Cuba, y a partir de la necesidad de su creador y director Juan Miguel Más, abrió espacios para jóvenes con inquietudes para la danza, aún con la obesidad como padecimiento y asumiendo los desafíos que imponen las adiposidades y tallas extra.

Las principales motivaciones para fundar Danza Voluminosa estuvieron en la necesidad de socializar mis experiencias personales al entrenarme junto a bailarines delgados, lo que ello me aportó para convivir con mi padecimiento y la manera en que ahora miro la vida, expresó Más.

Romper con los cánones de belleza establecidos por la sociedad no ha sido tarea fácil para nosotros, pero tratamos de acercarnos con un entrenamiento físico más fuerte, ya que trabajamos con un cuerpo más blando y ancho, con otra dimensión y un tiempo diferente en el cambio de peso, señaló.

Nuestro trabajo está encaminado a lograr la armonía estética, física y mental. Al lograr eso en los bailarines, combinado con la aplicación de las técnicas de la danza y la actuación, logramos elevar la autoestima y con ello la expresión armónica a través del movimiento, explicó.

Comentó a Cubanía el director de la agrupación que reconoce como principal logro el que los integrantes de Danza Voluminosa se sientan seguros y fuertes ante el público como verdaderos bailarines, superando las diferencias y reconociendo la necesidad de crecer como artistas y como individuos.

El trabajo del formato danzario a lo largo de dos décadas ha estado encaminado a la búsqueda de una proyección escénica con marcado énfasis en la belleza de los espectáculos, la poética actoral y el respeto al público.

Entre los requisitos para formar parte de la compañía, su director destaca la afición a la danza, como mínimo 15 años de edad y la necesidad espiritual de exponer al público sus inquietudes artísticas, de ellas excluye la necesidad de perder peso, ya que ese no es el interés de la agrupación.

Con esta agrupación he logrado aplicar un sistema de entrenamiento que tiene en cuenta las dificultades y necesidades de un cuerpo como el de nosotros, subrayó.

Con ello mis expectativas se han ido cumpliendo en gran medida porque he logrado resultados importantes en la escena, aunque hubiésemos podido prosperar más con un mayor apoyo institucional que propicie extenderlo a otros espacios, en pos de la mejor calidad de vida de quienes padecen la obesidad, aseveró.

Elementos de la danza moderna, la contemporánea y el ballet clásico se hacen presentes en las propuestas de la agrupación, lo que constituye un atractivo sin precedentes que llama la atención de quienes disfrutan de creaciones coreográficas con reconocido grado de complejidad.

Ana Julia Marquetti Nariño se ha descubierto como coreógrafa, luego de su llegada a Danza Voluminosa en 2006, adonde llegó motivada por su inclinación hacia la danza: “debido a mi volumen no podía ser bailarina del Ballet Nacional de Cuba u otra agrupación convencional, pero desde niña mi pasión es el baile y había perdido un poco de motivación, pero el profesor Más me abrió la posibilidad de realizarme, aún en contra de opiniones que matan las esperanzas”.

Dos creaciones coreográficas tienen el sello de esta mujer: “las inspiraciones para Fotosíntesis son las propias vivencias del ser humano, los sacrificios a que tienen que someterse y su relación con el medio ambiente, las guerras y las agresiones, es un llamado a la paz mundial, por otra parte en El vértice de la rosa me inspiré en la necesidad de la mujer como ser social, su emancipación y la necesidad de libertad”.

Otras voluminosas que danzan por La Habana

Willy y sus voluminosas Cuba es otra agrupación danzaría que usted puede encontrar a su paso por la capital de la Isla.

Mujeres de mediana edad se han sumado a la iniciativa del santiaguero Williams Ortiz, quien trasladó la iniciativa a La Habana, donde fundó una agrupación que desde hace tres años arrasa a su paso por los desfiles de las fiestas del Carnaval habanero.

Mis gorditas no tienen complejos, ellas disfrutan del baile y la música como cualquiera, dijo.

El propósito de mi grupo es ayudar a levantar la autoestima de las mujeres que por estar un poco pasaditas de peso se sienten menos, además de demostrar al público que todo tiene su encanto, declaró Ortiz a esta publicación.

Reconocidas y premiadas en el Carnaval de La Habana, Willy y sus voluminosas Cuba es una propuesta de buen gusto, una iniciativa inclusiva que apuesta por la aceptación y rompe con burlas y menosprecios.

Las chicas de Willy forman parte de los elencos que amenizan fiestas populares en varias ciudades del país, además de estar presentes en las principales actividades comunitarias de la capital.

fny

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