De fiesta La Habana en su 500 cumpleaños
Este 16 de noviembre La Habana comienza a vivir el primer día de sus quinientos años de existencia. La noble Habana, tan real como maravillosa, fundada con la savia nutricia de una ceiba legendaria. La Habana, que para su orgullo vio nacer a José Julián Martí y Pérez un 28 de enero.
La Habana, desde donde hace sesenta y cinco años partió una gloriosa generación decidida a vindicar la memoria del Apóstol, asaltando cuarteles un 26 de julio. La Habana, que el 8 de enero de 1959 recibió la triunfal caravana encabezada por Fidel, para que empezaran a hacerse realidad los sueños de libertad y justicia social de todo un pueblo.
Hoy La Habana comienza a vivir el primer día de sus quinientos años de existencia, y hay un regocijado compromiso en cada habanero -por nacimiento o adopción- porque esta ciudad a todos pertenece por igual y a todos corresponde agasajarla, preservarla, cuidarla, embellecerla, como cualquier buen hijo debe hacer con quien le ha proporcionado tantas alegrías, le ha consolado las tristezas y le ha arropado la esperanza.
Desde los más jóvenes colectivos estudiantiles hasta los entusiastas colectivos laborales, incluidas las formas de gestión económica no estatal, tendrán alguna nueva idea para embellecer sus instalaciones y entornos.
No debe quedarse un capitalino de corazón sin una tarea en la que concentre sus esfuerzos e ingenio, de la misma manera en que la máxima dirección de la nación, el Partido y el Gobierno, lo han manifestado en su quehacer y convocatoria al pueblo, a los gobiernos municipales, a los organismos centrales y especialmente a las empresas.
Tan noble, tan maravillosa y tan real al mismo tiempo, hoy y siempre, La Habana precisa de nosotros una cabal conducta ciudadana que la honre y a la vez enaltezca a cada uno de sus pobladores.
Eso será lo que nos haga merecer la grandeza de una ciudad que este 16 de noviembre inaugura el andar hacia sus cinco siglos de cobijar amores, desafiar adversidades, vencer batallas y hacer historia; con el compromiso firme de hacer POR LA HABANA, LO MÁS GRANDE.
