Edificio López Serrano en La Habana
Entre las construcciones erigidas utilizando el elegante estilo Art Decó durante los años 30, el edificio López Serrano es una obra arquitectónica de las más distintivas de la capital cubana.
Ubicado en la intersección de las calles L y 13, en la barriada del Vedado del municipio Plaza, este edificio de apartamentos, inaugurado en 1932, fue el más alto de la ciudad hasta que se construyera el cercano y llamativo FOCSA, en la segunda década de los años 50.
Resulta indiscutible que sus diseñadores tuvieron una marcada influencia del Empire State, el Rockefeller Center y el Medical Center, emblemáticas edificaciones de la ciudad de New York.
Con una sólida estructura de 20 pisos fue considerado el primer rascacielos que tuvo Cuba. Su consistente construcción implicó el uso de grandes cantidades de acero mediante tecnología norteamericana, utilizada por la firma Mira y Rosich.
La elegante torre en la que culmina el edificio, con sus cuatro pisos, le ofrece una peculiar imagen. Interiormente muestra en sus lobbies bellos pisos de terrazo y muros enchapados en mármoles rojos de Marruecos, que le brindan gran distinción.
Se hace evidente el estilo Art-Decó utilizado en su diseño a partir de los cuerpos entrantes y salientes que muestra, concebidos para facilitar la ventilación y la iluminación de los apartamentos.
Para ofrecer una particular característica y mayor durabilidad a la edificación, las puertas del ascensor y de sus 78 apartamentos se fabricaron con plata-níquel.
En su lobby se combinaron la escultura y la arquitectura, con la ubicación de un relieve titulado “El Tiempo”, con diseño de Enrique García Cabrera, que fue elaborado en níquel-plata y fundido, en 1931, en talleres del reparto Luyanó.
Con este edificio se comenzó a utilizar en Cuba la combinación de lo residencial con lo comercial, al ubicarse en su planta baja pequeños comercios y restaurantes, en tanto las viviendas se disponen en los pisos superiores.
Su gran ático se convierte en un favorecido mirador hacia el centro de la ciudad y el mar, desde el que se pueden apreciar hermosísimas y cautivantes imágenes.
En sus apartamentos se incluyeron los servicios de luz eléctrica, gas, cocina, teléfono, agua fría y caliente, salida de radio y opcionalmente se podía rentar el mobiliario y la comida. Eduardo Chibás, el líder del Partido Ortodoxo, vivió durante los años 40 en un apartamento del piso 14, lugar donde se dice que logró consolidar parte de sus opiniones políticas.
También en este lugar estuvo ubicada la segunda estación de televisión a color que se emitió a nivel mundial, después de los Estados Unidos, el Canal 12, del que era propietario el famoso Gaspar Pumarejo.
Este edificio fue bautizado como José Antonio López Serrano, un acaudalado habanero promotor de su construcción, quien era hijo de José López Rodríguez, el connotado hombre de negocios conocido como Pote, portador de una de las más grandes fortunas de la ciudad en los años 40 del siglo XX.
Como dato curioso podemos agregar que López Serrano hijo, quien fue también propietario y Presidente del fastuoso hotel Comodoro de Miramar, logró incrementar la fortuna de su padre con varias producciones de alimentos y medicamentos, incluyendo las famosas compotas JALS, cuyo nombre eran simplemente sus iniciales.
Le invito pues a que cuando transite usted cerca de las calles 13 y L en el Vedado, busque desde la distancia la torre de cuatro pisos mencionada y no deje de mirar hacia el cielo cuando cruce frente al número 108, va a poder apreciar una magnifica construcción, de la que estamos orgullosos tanto los habaneros como nuestros visitantes.
imop/
