El doctor Alemán regresa de combatir la COVID-19 en Italia
La brigada médica, que integran 52 profesionales de la salud de Cuba, deja una huella inolvidable en pacientes y colegas de Lombardía, en Italia.
“Les ha ido bien. Al principio fue complejo por el idioma y por enfrentarse a todas las personas que ya sabían que eran positivas”, afirmó la microbióloga Mairelys García Hernández, esposa del doctor Juan Jesús Luis Alemán, miembro de la brigada que enfrentó la COVID-19, en Italia.
“Es la primera misión que enfrenta una pandemia de esta envergadura. En el caso del Ébola fue diferente, aunque la enfermedad representaba un riesgo muy alto solo estaba concentrada en el lugar de trabajo, así que cuando los médicos salían de ese espacio todo estaba bien. En Italia, ha sido distinto, se presta servicios a pacientes en el hospital de campaña, pero cuando uno salía de la zona de trabajo tenía que seguir extremando las medidas higiénico-sanitarias, por el nivel tan elevado de contagio en la sociedad”, relató.
El doctor Luis Alemán, quien trabaja en el consultorio médico número cinco, del policlínico Héroes del Moncada, del municipio habanero de Plaza de la Revolución, ha cumplido seis misiones internacionalistas, como integrante del Contingente Internacional de Médicos Especializados en Situaciones de Desastres y Graves Epidemias Henry Reeve.
“Las experiencias que él cuenta de Italia son muy bonitas. Dice que el pueblo está muy agradecido, que son personas que realmente han apreciado lo que ellos fueron a hacer allí. Es la primera vez que una brigada cubana va a Europa y es que Cuba siempre está apoyando. Ningún lugar del mundo envía médicos a otros países, pero tenemos ese privilegio, porque tenemos muchos médicos en Cuba, somos una potencia médica. Me cuenta que los pacientes en Italia son muy exigentes”, mencionó la esposa de Luis Alemán.
De los 21 años de matrimonio entre Mairelys y el doctor Juan Jesús han nacido dos hijas. La más pequeña es Carolina, quien cursa el quinto grado de la enseñanza primaria: “Papá te extraño mucho, y te espero aquí”.
Thalía, tiene 18 años y estudia el primer año de medicina en la Facultad de Ciencias Médicas Manuel Fajardo, de La Habana. Como los jóvenes de su generación, realiza pesquisas diariamente, tomando todas las medidas, ayudando en casa y esperando a su papá.
“He sentido mucho su ausencia, porque prácticamente desde que yo nací mi papá ha estado viajando a misiones en el extranjero. Es un poco duro cuando uno es niño, porque eso no lo entiendes y choca la idea de que tu papá se tenga que ir. Pero cuando uno va creciendo, se va dando cuenta de que es por el bien de las demás personas, ayudar a los que lo necesitan. Entonces uno se pone en su lugar y, aunque no te gusta la idea de que se vaya, la aceptas porque es para ayudar a los demás”, explicó.
La familia de Luis Alemán sonríe para acomodar la nostalgia, aunque el corazón late furioso. Cada noche, a las 09:00 (hora local), los vecinos gritan su nombre, cuando aplauden para reconocer la labor de los médicos que combaten la COVID-19. Ahora, regresan al país los hijos de la patria toda. Cuba anda por el mundo con la pasión que enseñó José Martí: Patria es humanidad. Cuba salva.
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fny
