La doctora Iris Caridad Medina Fundora y su fe en la Revolución ( II parte)
Dra. Iris Caridad Medina Fundora, en el Consejo Popular Jesus María de La Habana Vieja. Las fotos son cortesía de la entrevistada.
La doctora Iris ha perdido la cuenta de los pacientes que atendió. En Venezuela trabajaron en condiciones muy difíciles pero el agradecimiento de la gente y el amor por la profesión que escogió la mantuvo firme. “Fueron cinco años de intensa labor en Venezuela y luego regresé a Cuba.
Me incorporé entonces a mi consultorio médico aquí en Habana Vieja hasta diciembre de 2019 que por razones de salud pasé un peritaje médico y me enviaron a casa. Hice reposo hasta junio, entonces me incorporé como voluntaria en mi policlínica en las donaciones de sangre, en el seguimiento de casos en centros de aislamiento y atiendo a mis pacientes en casa a cualquier hora. Voy a seguir de voluntaria porque sé que allí hago falta”.
Su motivación está en la atención primaria de salud, al lado de su pueblo al que le reparte atenciones y mucho amor. “La labor como médico de familia me impulsa a seguir hacia adelante, la disfruto mucho sobre todo la conexión medico-paciente. Yo tengo mucha fe en mi revolución y así se lo explico a los pacientes mira en esta misma situación actual con la COVID- 19 como nuestro país ha podido salir adelante».
Un pedazo de la vida de la Dra. Iris está en el Consejo Popular Jesus María, en Habana Vieja. Más de 20 años de entrega que dan sus frutos. “Junto a mi esposo que es medico también estamos siempre dispuestos. Ademas las organizaciones de masas de aquí, la presidenta de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) y la delegada vienen aquí cuando hay alguna dificultad y siempre encontramos una solución ya sea en asuntos de salud o en cuestiones sicológicas. Damos mucho apoyo emocional sobre todo en este tiempo”.
La Dra. Iris Caridad Medina Fundora es especialista de primer grado en medicina general integral y profesora asistente en la Policlínica Diego Tamayo de Habana Vieja. Más de tres décadas de labor prestigian su carrera profesional. Nuevos pacientes esperan. La sensación de gratitud nos invade. Con la poderosa mano del sol sobre La Habana nos despide.
Información relacionada
La doctora Iris Caridad Medina Fundora y su fe en la Revolución ( I parte)
mm/
