Crimen de Barbados, la memoria nos mantiene unidos
El 6 de octubre de 1976 un avión cargado de almas inocentes atravesó el cielo del Caribe. Su estallido en pleno vuelo estremeció al mundo.
Más de 40 años después lágrimas de adiós cruzan el rostro de muchos cubanos. Días de duelo, con la muerte bañando nuestras playas y las flores como soles encendidos en homenaje a los caídos.
El brutal acto terrorista fue orquestado por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos.
¿A dónde han ido a parar los asesinos? Los hombres que traicionan a su propia tierra deambulan por el mundo como almas en pena. Aquel mediodía de octubre de 1976, 57 cubanos, 11 guyaneses y cinco coreanos que viajaban en la aeronave DC-8 de Cubana de Aviación perdieron sus vidas.
En la despedida de las víctimas el presidente cubano, Comandante en Jefe Fidel Castro, pronunció un enérgico discurso: “¡Nuestros atletas sacrificados en la flor de su vida y de sus facultades serán campeones eternos en nuestros corazones! ¡Nuestros tripulantes, nuestros heroicos trabajadores del aire y todos nuestros abnegados compatriotas sacrificados cobardemente ese día, vivirán eternamente en el recuerdo, en el cariño y la admiración de nuestro pueblo! ¡Una patria cada vez más revolucionaria, más digna, más socialista y más internacionalista será el grandioso monumento que nuestro pueblo erija a su memoria y a la de todos los que han caído o hayan de caer por la Revolución! No podemos decir que el dolor se comparte. El dolor se multiplica. Millones de cubanos lloramos hoy junto a los seres queridos de las víctimas del abominable crimen. ¡Y cuando un pueblo enérgico y viril llora, la injusticia tiembla!”
Con sus tumbas diseminadas en el viento, en el fuego, en el aroma salobre del mar caribe seguiremos recordando a aquellas almas inocentes que no pudieron abrazar a los suyos.
Cada 6 de octubre se conmemora en Cuba el Día de las Víctimas del terrorismo de Estado. Cuba no olvida, 44 años después la memoria nos mantiene unidos.
imop/
