“La patria os contempla orgullosa”
Octubre es el olimpo de la patria, esa alma que nos acompaña y que estuvo al lado de Perucho Figueredo aquel 20 de octubre de 1868.
La Bayamesa, el Himno de Bayamo, es un símbolo de lo que fuimos, de lo que somos y de lo que serán las generaciones nuevas en esta isla caribeña. Aquellos días inciertos en los que se fundieron razas y pasiones por la libertad es un símbolo ineludible para la identidad nacional.
Bayamo, la capital de la oriental provincia cubana de Granma respiró libertad y ese día le nacieron alas a nuestro himno.
Eusebio Leal, el historiador de La Habana, esa fuerza que sigue latiendo en las entrañas de la isla, refiriéndose al Día de la Cultura Cubana dijo: “El día 20 se concilian diversos elementos: poesía, música, marcha y sobre todo arma. La cultura siempre tiene que estar armada y, sobre todo, cuando el período de la Revolución es activo.
Yo diría que el período iniciado el 10 de octubre, y creo también que el estado de excepción de una revolución asediada, no ha terminado todavía. Si aceptamos que esta es una etapa de aquella, estamos todavía con el fusil en las manos; pero en la otra llevamos la letra del Himno y en los oídos, aquella marcha”.
Cuarenta años han pasado desde que el Consejo de Ministros de Cuba aquel 22 de agosto acordó instituir al 20 de octubre como Día de la Cultura Cubana.
“POR CUANTO: Reconocemos en el Himno Nacional de Cuba, nuestra Bayamesa, el símbolo en que se entrecruzan el sentimiento de amor a la patria y la decisión de combate, la expresión artística de ese acto cultural por excelencia en que el pueblo afirma y conquista su identidad plena, la guerra libertadora”.
Las guerras de todos los días llevan esa fuerza inmanente de la historia y el empuje de la memoria. Cuba no olvida, sigue siendo la guerrera incansable que se levanta y su nombre suena con música y dulzura en nuestros oídos y estremece al mundo.
En las batallas cotidianas los cubanos seguimos siendo los mismos guerreros que con la cultura, escudo y espada de la nación, rompemos bloqueos, caemos, nos levantamos y seguimos. Somos continuidad y las realidades de hoy define nuestro futuro. Avanzar siempre que “…la patria os contempla orgullosa”.
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