Opus Habana, la memoria de la isla y la ciudad (II parte)
Bajo la guía de Eusebio Leal, el centro histórico de la capital cubana abrió sus puertas a la cultura en todos los ámbitos.
La revista Opus Habana creó la sección Breviario: “Hubo un momento que en el centro histórico había una actividad cultural diaria, anualmente eran cerca de 250 actividades en Habana Vieja.
Todo eso es el fruto de la restauración que reflejamos en la sección Breviario. Ese fruto se convierte en el centro, en el hervidero de la actividad cultural relacionada con la ciudad. Cada una de esas actividades, la propia galería Lombillo que tenia la revista Opus Habana, se convirtió en una forma de legitimar a los jóvenes artistas. Hicimos la cuenta una vez y no menos de 300 artistas de la plástica dejaron la impronta de sus obras en Opus Habana.
Artistas hoy ya reconocidos como Ernesto Rancaño o Arturo Montoto todos comenzaron dejando una portada en Opus Habana”, cuenta Argel Radio Ciudad de La Habana.
Las artes purifican y revitalizan al casco histórico. Las portadas de la revista con obras de pintores cubanos advierten una conexión singular.
Según Calcines de alguna forma existe una campo artístico que tributa al centro histórico y a su vez la espiritualidad del centro histórico repercute en las obras de los autores: “Por ejemplo en esa pintura figurativa que en algún momento se definió como posmedieval que empieza a utilizar códigos que son referentes universales. Cuando pase el tiempo se entenderá que la propia obra restauradora influyó en parte del campo artístico cubano y la revista Opus Habana es soporte de eso.
Cuando ya te empieces a distanciar temporal y espacialmente, más ahora que ya Eusebio Leal no está, y se comience a sistematizar que fue lo que se hizo, es ahí donde la revista empieza a tener un valor porque ha captado el pulso de lo que se hizo diariamente”.
Opus Habana lleva el signo de un ser incansable, es fuente de una obra transformadora y vital. Eusebio Leal acomodó su inagotable pasión al ritmo de La Habana. De ahí surge lo que Argel Calcines define como “un centro histórico atípico, una experiencia singular. Es como si La Habana se hubiese estado restaurando a sí misma desde su espiritualidad y por supuesto esa es la figura del artífice, de Eusebio Leal”.
Y junto a Leal todos sus seguidores aportan a esa Habana imaginaria que él creó. Para Calcines la revista Opus Habana representa, “un aleteo de mariposa de lo que fue y es la restauración del centro histórico”. Junto a los libros, las publicaciones, la Editorial Boloña, la emisora Habana Radio que mantiene ese pulso diario y el Programa Cultural, Opus Habana mantiene un público que va más allá de las fronteras gracias a su sitio web opushabana.cu.
“Eso no se puede perder, si se perdiera eso se está perdiendo una obra colosal que estamos ahora en el deber y la obligación de sostener. La figura de Leal no está, pero como tú bien dices habría que invocarlo y preguntarle: ¿qué hacer en este momento? Yo creo que ese sería el mejor homenaje, lo que es ser leales a Leal, lo que significa ser leales a La Habana implica mantener esa espiritualidad tan consustancial al centro histórico y que es la que le da el alma al proyecto restaurador”, confiesa Calcines.
Opus Habana es la fuente viva de la memoria de una ciudad que dialoga desde sus páginas con el mundo.
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