¡Gracias a la música en este 2020!
El año 2020 ha sido de grandes desafíos y exigencias para los artistas cubanos, y los músicos no escaparon a lo excepcional de la realidad que desde marzo se impuso con la llegada de la COVID-19.
El calendario comenzó con la edición 35 del Festival Internacional Jazz Plaza, en el que se disfrutó de una especial representación de músicos de Estados Unidos y exponentes del género de diferentes latitudes.
La sonoridad de New Orleans se adueñó de las calles habaneras con presentaciones que han quedado en la memoria y trascendieron la cita jazzística, evidenciando la necesidad de un diálogo cultural entre ambas naciones.
La edición cinco del Festival Internacional de la Salsa de La Habana tuvo lugar en febrero, estrenando sede en el Club 500, del complejo recreativo José Antonio Echeverría, y como invitado especial al boricua Víctor Manuelle.
La presencia de las más importantes agrupaciones de música bailable del país, en ese evento, cerraron las puertas a los encuentros multitudinarios, antes de la llegada de la pandemia a la Isla.
La incidencia de la COVID-19 en el entorno nacional obligó a músicos e instituciones a redireccionar sus acciones y reinventar la manera de llegar a sus públicos, y es allí donde las redes sociales cobraron protagonismo, convirtiéndose en los escenarios idóneos para conciertos e intercambios entre artistas y seguidores.
Estamos contigo fue una de las primeras iniciativas que desde la Internet y la televisión nacional llegaron a los hogares, con el arte como centro.
Liderada desde el Instituto Cubano de la Música comenzó una serie de conciertos que hasta el momento han excedido los 150 y permitido disfrutar del quehacer de los músicos de diferentes géneros y estilos.
Desafortunadamente se vieron suspendidos eventos importantes, entre los que se destacan el Festival Internacional Fiesta del Tambor Guillermo Barreto in Memorian, la Feria Internacional Cubadisco, y el concurso de jóvenes jazzistas Jojazz.
En reconocimiento al quehacer del personal de salud cubana que el mundo se ha consagrado al enfrentamiento a la COVID-19, nacieron temas musicales que enaltecieron su obra: Valientes, Quiero verte otra vez, Por un abrazo e Izar banderas son algunos de los popularizados en honor a médicos, enfermeros y paramédicos.
Vale destacar las colaboraciones de artistas internacionales en este empeño: la Chicago Jazz Philharmonic, Arturo O’ Farrill, la peruana Susana Baca, la canadiense Jane Bunnet y el puertorriqueño Miguel Zenón unieron sus voces a artistas cubanos en temas pletóricos de sensibilidad para cantar a la majestuosa obra de salvar vidas.
Las casas discográficas también tuvieron una especial presencia este año en las redes sociales y las señales televisivas.
Nuevos fonogramas, previstos para la Feria del disco, se conocieron desde sus sitios digitales, alcanzando a mayor número de admiradores en el ciberespacio.
Para celebrar un siglo de existencia el legendario Septeto Habanero grabó el volumen “Septeto Habanero. Cien años”, bajo el sello Colibrí.
Invitados al volumen están instrumentistas que se han formado en la agrupación conocida como Escuela de soneros: los percusionistas Yandy Alejandro Chang Pérez, Fabián Reyes y Dairon Rodríguez y la joven tresera y guitarrista Grethel Sánchez, entre otros.
Especialmente significativo fue este año para la música, desde certámenes internacionales la orquesta Aragón con el fonograma Ícono alcanzó el Grammy Latino en la categoría de mejor Álbum Tropical Tradicional.
En esa categoría estuvieron nominados otros tres discos cubanos: Faílde con tumbao, de la orquesta Faílde; Este es mi changüí, del conjunto Changüí de Guantánamo, y Pa’lante, del flautista Ernesto Fernández.
De igual manera, la especial Omara Portuondo recibió la Excelencia Musical, que otorgó la Academia Latina de la Grabación.
En relación con reconocimientos nacionales, sobresalieron el Título de Heroína del Trabajo de la República de Cuba otorgado a la diva del Buena Vista Social Club, la Orden Lázaro Peña de III Grado a la maestra Digna Guerra, directora del Coro Nacional, y la entrega del Premio Nacional de Música a los maestros Huberal Herrera y Edesio Alejandro.
Igual de significativa fue la constancia de la Academia de canto Mariana de Gonitch, formato vocal que liderado por el maestro Hugo Oslé, protagonizó importantes momentos dedicados al líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro, a la heroína Vilma Espín, a la Federación de Mujeres Cubanas, al doctor Eusebio Leal y a La Habana, en sus 501 años.
Imposible cerrar este recorrido sin mencionar al son, género que ha regalado tantas alegrías al mundo y que ya tiene un día especial: el ocho de mayo, cómo para no olvidar a dos de sus más grandes exponentes: Miguel Matamoros y Miguelito Cuní.
fny
