Cátedra de Música Popular, saldar una deuda
La Cátedra de Música Popular, de la Escuela Nacional de Música, surge con el propósito de profundizar en las expresiones de esa manifestación artística, sus principales figuras, géneros y estilos.
El joven clarinetista Janio Abreu gestó esta útil y aclamada iniciativa, con la que los más de 100 estudiantes vinculados y los maestros sienten especial satisfacción.
En diálogo telefónico con Abreu conocimos detalles de lo que se pretende con esa cátedra.
¿Cómo surge la idea de conformar esta cátedra?
La idea viene de muchos años, los músicos cubanos, de alguna manera, hemos necesitado siempre tener al alcance de la mano los estudios de nuestra música popular y tradicional, algo que por diversas razones no hemos logrado.
Lo primero que hice fue conformar una orquesta de flauta, escribir un repertorio para ella, hacer los arreglos y comenzar a hablar de la aplicación que tiene la armonía popular, cómo relacionar los acordes y dar a conocer los flautistas cubanos más relevantes.
Les desperté el interés por conocer acerca de las personalidades que marcaron el cambio de un género a otro o las modificaciones hacia otros estilos: Antonio Arcaño, José Fajardo, José Loyola o Richard Egües, por solo citar algunos virtuosos.
Viendo la necesidad y las grandes «lagunas» de conocimiento en la mayoría de los estudiantes, sobre temas, autores, momento de cada uno, intérpretes y muchos otros elementos que desafortunadamente se perdieron en el diseño académico cubano, comenzamos a trabajar.
Por eso, he tratado de suplir esa carencia de conocimientos, para que nuestra música tenga mayor alcance.
Así hemos asumido los formatos que ya existían en la escuela y sumamos a alumnos de todos los niveles, para lograr la continuidad necesaria, con vistas en el futuro.
¿Quiénes son los profesionales que se han sumado a esta iniciativa?
Hemos logrado conformar un claustro de profesores de gran prestigio como instrumentistas: el trompetista Tommy Lowrie, quien desde su conocimiento contribuye a que los alumnos sepan cómo ejecutar el instrumento en los diferentes géneros, recorrer los acordes en la armonía popular e improvisar.
Otro de los comprometidos con la cátedra es el maestro Emilio Morales y el talentoso Alejandro Falcón, prestigiosos pianistas que trabajan directamente con los principiantes.
Entre las prioridades de ellos está dar a conocer la obra de Lilí Martínez, Rubén González, Peruchín y otros emblemáticos tecladistas.
En la percusión tenemos que agradecer al maestro Enrique Plá, quien, aunque no es parte oficial de la cátedra por ser nómina en el colectivo de la especialidad, se nos acercó y ofreció sus conocimientos, aquí también tenemos a otro imprescindible del instrumento: el maestro José Eladio.
A estos dos grandes de la percusión hemos sumado a un joven talento que ya es una realidad dentro de las sonoridades más contemporáneas, su nombre es José Julián Morejón Pino (JJ), y llega con una visión más fresca, insertando además la tecnología, y aportando novedades en la ejecución de los instrumentos de percusión.
La charanga que tenemos como parte de la cátedra cuenta con la dirección de una de las más descollantes figuras de la música cubana: el maestro Enrique Lazaga.
En la orquesta de flauta contamos con Josué Borges, ganador de un Premio Jojazz, graduado de música clásica y con conocimiento de la popular.
También están Alejandro Calzadilla (concertista de música clásica que alterna con agrupaciones de jazz) y el contrabajista brasileño Fabricio Pereira, que llega con interesantes contenidos y métodos, mezclado con la naturaleza que le aporta su tierra natal y su formación en academias argentinas.
Y como colofón se incorporaron dos de los más populares y talentosos cantantes: Niurka Reyes y Mayito Rivera, ella impartirá técnica vocal y canto, y él se encargará de enseñar cómo se interpretan los géneros de la música popular.
¿Cuáles son los elementos generales que identifican a este claustro de profesores?
Ante todo, el compromiso con lo que tenemos que hacer, porque sabemos de la ausencia de esta enseñanza y de lo que significa la creación de la cátedra, sé que habrá muchos seguidores, pero no pocos detractores, eso será siempre positivo ya que tendremos en cuenta las opiniones de todos.
Cada criterio contribuirá a nuestro propósito de hacer un trabajo cada vez mejor, porque a todos los que estamos allí nos une el deseo de crecer.
¿Además de la preparación por instrumento, qué otras acciones están contenidas en el plan de estudio de esta cátedra?
Hemos pensado impartir clases magistrales con una frecuencia quincenal, en las que, además de las demostraciones de cada uno de los profesores, podamos entrevistarlos y conocer más sobre su obra u otras inquietudes de los estudiantes.
En estas clases magistrales los maestros podrán hablar más profundamente desde sus especialidades.
Cada una estará acompañada de materiales audiovisuales que faciliten el entendimiento de los estudiantes, teniendo en cuenta el papel fundamental de la tecnología, en estos tiempos
¿Hay otros músicos que se han motivado con esta iniciativa?
Si, por ejemplo, hemos recibido el ofrecimiento de Alain Pérez, para poner a nuestra disposición todas las partituras de sus trompetas y el joven Ethiel Failde nos ofreció todos los danzones de su orquesta.
El bajista Rafael Paceiro impartirá un taller de bajo eléctrico, una conferencia y una clase magistral.
¿Cuánto crees que pueda aportar esta cátedra a la música cubana?
Muchísimo desde el conocimiento de lo que se toca, estamos cansados de escuchar que todas las orquestas suenan igual, si algo pretendemos lograr es que exista la variedad de sonoridades de antaño, y eso podremos hacerlo desde el acercamiento a los diferentes modos de hacer la música popular cubana.
Les daremos a nuestros estudiantes las herramientas para que conozcan: audiciones, videos, partituras y análisis de las diferentes maneras de improvisar en artistas que hicieron historia interpretando géneros similares, lo que será una fuente de la que beberán.
Eso les ayudará a formarse un estilo propio, a partir de un mayor dominio. Procuraremos que a partir de los conocimientos que adquieran sean capaces de «hablar» la música cubana de manera fluida, con un «vocabulario sonoro» que les permita desarrollarse y comunicarse en cualquiera de sus estilos.
¿Dónde será posible apreciar, primero, el resultado de la Cátedra de Música Popular?
El concurso Jojazz será el lugar donde primero se apreciará el resultado progresivo, porque muchos de los estudiantes aman ese género, por las libertades que ofrece y las posibilidades que brinda para improvisar y expresarse. Por tanto, muy pronto la calidad de esos festivales cambiará.
Lo otro que queremos también es llevar todos esos arreglos y repertorios a las escuelas del resto del país, así socializaremos lo que aquí nazca.
fny
