Cuba avanza en el enfrentamiento al cambio climático

Cuba avanza en el enfrentamiento al cambio climático, a cuatro años de la Tarea Vida. Foto: Trabajadores.

A cuatro años de crearse la Tarea Vida, se evidencian importantes logros en ese plan del Estado cubano para el enfrentamiento al cambio climático, afirmó en La Habana Orlando Rey Santos, especialista en Política Ambiental del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (Citma).

El experto explicó a la prensa que en la actualidad todos los asentamientos humanos amenazados en la zona costera cuentan con sus respectivos planes de ordenamiento, adecuados a las condiciones de un clima cambiante, y se determinaron las medidas para cada caso.

Al igual, han sido reubicadas muchas viviendas necesitadas de traslado y se trabaja para proseguir con el resto.

En el ámbito de la agricultura aseveró que se implementaron acciones de adaptación en la mayoría de los cultivos vitales para la seguridad alimentaria en la nación, incluidos el tomate, el arroz y otros granos, y existen decenas de miles de hectáreas cultivadas con condiciones reforzadas de protección climática.

Sobre la base de la Tarea Vida también se promueve el uso de transporte eléctrico, y se prevé que Cuba cuente con 55 mil vehículos de ese tipo en 2030, añadió.

Rey Santos hizo alusión, además, al reforzamiento del rol de los bosques, no solo como protectores del litoral y las cuencas hidrográficas, sino también como sumideros de las emisiones de gases de efecto invernadero a la atmósfera, por lo que se formula el crecimiento de la cubierta boscosa en alrededor de un tres por ciento para 2030.

Se refirió, asimismo, a sustanciales inversiones en diversos sectores para contrarrestar el impacto del clima, como la llevada a cabo por el Programa Hidráulico Nacional, en aras de la protección de las aguas.

Al respecto precisó que se concluyeron los trabajos en el Dique Sur para el resguardo en la costa de Artemisa y Mayabeque, y se han recuperado también otras áreas de diques y defensa costera.

El asesor del Citma insistió en que, aunque muchas estrategias de cuidado ambiental, forestal y de los suelos se catalizaron y aceleraron gracias a la Tarea Vida, esos programas fueron potenciados durante varias décadas por la dirección del país.

Agregó que, con lo avanzado desde el 25 de abril de 2017, cuando se creó el Plan de Estado para el enfrentamiento al cambio climático, la nación está más preparada para profundizar en estas tareas en la siguiente etapa, pues se muestra mayor concienciación sobre el tema en la población y las instituciones.

No obstante, insistió, es preciso continuar esas labores sin confiarse y debe primar la responsabilidad acerca de las consecuencias a mediano y largo plazos, porque los estudios revelan un futuro ascenso del nivel del mar de hasta 29 centímetros, cifra que podría incrementarse.

Agregó que, en correspondencia con las prioridades del Gobierno cubano, la Tarea Vida enfatiza los quehaceres vinculados al turismo, el sector agroalimentario, la construcción y el ordenamiento en las comunidades, pero abarca todos los ámbitos.

El especialista mencionó como retos alcanzar mayor conexión intersectorial y conectividad entre los territorios, aumentar el conocimiento científico, sobre todo a nivel local, y profundizar en la economía y los análisis de costo-efectividad de las medidas, en correspondencia con su utilidad futura.

Rey Santos concluyó que la Tarea Vida ha evolucionado a una visión más estratégica, pues comenzó centrada en las zonas costeras y en la respuesta a fenómenos extremos y ahora comprende un concepto más amplio, el cual busca la sostenibilidad y resiliencia de la generalidad de asentamientos humanos de Cuba.

El Plan de Estado cubano para el enfrentamiento al cambio climático cuenta con cinco acciones estratégicas referentes a la construcción de viviendas en zonas amenazadas, las actividades agropecuarias, la diversificación de los cultivos y el reordenamiento urbano.

Además, despliega 11 tareas fundamentales para su desarrollo, que, entre otros aspectos, aluden a las normas jurídicas, el uso del agua, las áreas priorizadas, la conservación de las playas, la protección de los suelos, manglares y arrecifes de coral, la percepción de riesgo y la gestión de financiamiento internacional.

Fuente: ACN.

fny

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