A prestar el mejor servicio, sobre la base del respeto, con la máxima de vender productos, pero sobre todo prodigar buen trato, llamó Luis Antonio Torres Iríbar, primer secretario del Comité Provincial del Partido, a los trabajadores del supermercado Alberro II –en el Consejo Popular del mismo nombre, del Cotorro- reinaugurado este sábadohoy, luego de una reparación capital, como parte del programa conmemorativo, en ocasión del aniversario 68 del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes.

En Alberro. Foto: Elías Argudín Sánchez

Reinaldo García Zapata, gobernador de la ciudad, cortó la cinta que marcó la simbólica apertura de la instalación, la cual, pese a no dejar de prestar servicio fue sometida a un profundo proceso de rescate, que incluyó techo, pisos, enchapado de paredes, baños, marquetería y redes eléctricas e hidrosanitarias, para dar paso a un espacioso comercio, que acoge en su interior a dos suerte de bodegas, carnicería, unidades para la venta de productos lácteos y líquidos (vinagre, vino seco, y ron, y un almacén grande, con nevera incluida.

En diálogo con los integrantes del colectivo y directivos del sector, Torres Iríbar y García Zapata, supieron que la unidad, con cerca de 6 000 consumidores asociados, ofrece la opción de pago electrónico mediante el código QR, y como algo todavía más novedoso, también da la oportunidad de hacer extracciones en efectivo, hasta 500 pesos (como si se tratase de un cajero o unidad bancaria), siempre y cuando haya disponibilidad de efectivo, y el solicitante sea poseedor de tarjeta magnética, posea celular y esté registrado en la plataforma EnZona.

Y como si fuera poco, pronto en la unidad comenzarán la venta de la prensa y el resto de las publicaciones seriadas que circulan en la Isla.

Bodega Hatuey. Foto: Elías Argudín Sánchez

También en una zona rural de la periférica localidad tuvo lugar un segundo renacer de otra unidad de comercio. Hablamos de la bodega, con carnicería, Hatuey 2, un establecimiento, más bien pequeño, cuyo deterioro obligó a un traslado temporal, con las consiguientes molestias a su clientela –unos 200 núcleos, con cerca de 1 360 integrantes-.

Y después de mucho laboreo, la Hatuey 2 volvió al sitio que siempre ocupó, con acicalamiento con pinta dominguera, y muestra de que también con cosas pequeñas se puede lograr la felicidad de muchos, al decir de Torres Iríbar, pero sobre todo, como hicieron saber y dejaron ver los vecinos que espontáneamente acudieron a tan anhelado alumbramiento.

Bodega Hatuey. Foto: Elías Argudín Sánchez

Fue un diálogo sincero entre visitantes y lugareños, de igual a igual, donde se esgrimieron razones, motivaciones y argumentos; aquí, también antes en Alberro II, y después en la unidad gastronómica del Sistema de Atención a la Familia Vedado-Cotorro, en el cual ofrecen servicio de alimentación (desayuno, almuerzo y comida) a 144 adultos mayores, de los cuales 114 están acogidos al sistema de mensajería.

Foto: Elías Argudín Sánchez

Y con la reapertura de Vedado-Cotorro, tras batir mucha mezcla y dejar correr mucho sudor, quedó atrás el triste recuerdo de un lugar sin brillo ni comodidad, para dar paso a la luz, confort, el fulgor asociado a lo nuevo de paquete.

Torres Iríbar pidió a los trabajadores mucho amor para los ancianitos, en la elaboración de los alimentos y el trato; y en coincidencia con García Zapata, que como su nombre indica, estamos en presencia de un sistema y no un simple comedor o almacén para personas mayores, donde se precisa integrar a Cultura, Deportes, trabajadores sociales, lo mismo para ofrecer –recreación cultura, conocimientos- que para canalizar las inquietudes de quienes más precisan de afecto, apoyo y atención, a fin de hacerle más llevadera y plena la existencia.

SAF. Foto: Elías Argudín Sánchez

Y a los muchos vecinos que llegaron hasta allí por propia voluntad, el dirigente partidista les explicó que la voluntad y los deseos de hacer es grande, pero se precisa luchar contra las limitaciones que impone el bloqueo, las escaseces de recursos y también nuestros errores, y convocó a estar atentos para ser los primeros en detectarlos, sacarlos a flote y luchar por corregirlos, nosotros mismos, sin injerencias de quienes solo quieren apropiarse de lo que nos pertenece.

Y para eso –agregó- es preciso estar unidos, ir al diálogo para sumar y no excluir, sobre todo con los jóvenes, sin perder de vista que todos somos hijos de la Patria, en busca de la conciliación y con la mirada bien atenta, también para tocar esta o aquella puerta, cuando alguien requiere apoyo y es menester ofrecerle ayuda.

Finca Vista Hermosa. Foto: Elías Argudín Sánchez

La intensa jornada concluyó con una visita a la finca Vista Hermosa, la cual, ubicada en la comunidad Bacuranao, en Guanabacoa, y perteneciente a la Cooperativa “Emiliano Montes de Oca”, ha devenido, entre las de su tipo, referencia nacional por sus resultados productivos.

Con 67,5 hectáreas, que en sus inicios apenas eran cinco, Vista Hermosa es una unidad integral, dedicada a cultivos varios, ganadería, y desarrollo y producción de plantas proteicas, a los cuales se suma un centro de elaboración y hasta un restaurante.

Con la mirada puesta en el fomento de las casas de cultivos tapados, hasta aquí llegaron las máximas autoridades capitalinas.

Tras explicar que apenas iniciados en la experiencia ya han cosechado casi 5 000 toneladas de pepino, y también un volumen menor pero también considerable de ají pimiento, en solo cuatro casas, Misael Ponce Lugo, jefe de la finca, aseguró que no le cabían dudas de que, al menos en la Isla, este estaba llamado a ser el futuro de la agricultura, por sus beneficios y costos.

Adelantó que ahora preparan las condiciones para volver a plantar pepino y también tomate, empeño al que sumarán otra casa de cultivo, a punto de concluir.

A los integrantes del colectivo de Vista Hermosa no le basta con impresionar con los volúmenes de sus producciones agrícolas, y clasificar como una de las más grandes abastecedoras de carne y la mayor productora de leche de cabra de toda La Habana, sino que practica asimismo, exitosamente, el agroturismo.

Fuente: Tribuna de La Habana

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