Mi Moncada hoy y siempre junto a la Revolución

Este 26 de julio, La Habana rememora uno de los hechos culminantes de la historia cubana: el asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, devenido Día de la Rebeldía Nacional.

Cada año los capitalinos celebramos la fecha para revivir la epopeya y honrar a todos aquellos caídos en esa gesta y en las posteriores.

Sin embargo, en esta ocasión las conmemoraciones nos llegan en un entorno muy peculiar.

Más de 16 meses llevamos inmersos en una crisis universal de la Covid-19, acrecentada por el bloqueo económico, financiero y comercial impuesto por Estados Unidos hace más de seis décadas y la imposición de 243 medidas implementadas por la administración Trump y reafirmadas por el actual gobierno de Joe Biden.

En el 2020 y lo que va del actual año se ha articulado desde Washington una burda campaña político-comunicacional contra Cuba que, junto a las duras carencias materiales y las tensiones acrecentadas por la pandemia, despertaron en una minoría mercenaria y plattista actitudes vandálicas y terroristas nunca antes vistas en nuestra geografía.

Desde el pasado 11 de julio hemos vivido convulsas jornadas en las que saltamos del shock inicial provocado por los anexionistas a la respuesta vibrante de todo un pueblo.

Han sido instantes muy parecidos a una película de guerra que nos dejan el amargo sabor de lo que está en juego para Cuba y este pueblo heroico está acostumbrado a la paz y la serena convivencia.

Para todos los cubanos de bien queda clara la necesidad de unión y pujanza para defender lo logrado y sostener una soberanía que costó sangre y lágrimas frente al novísimo guion de vandalismo, robo, inseguridad y violencia a que nos expusieron.

Esos grupúsculos radicales con su cruenta ciberguerra y los intentos pírricos vividos días atrás para revocar el socialismo han avivado la conciencia revolucionaria de todo un pueblo y sus deseos de continuar construyendo un mundo mejor.

Cuba es hoy y siempre una nación de amor, internacionalista, solidaria y de hombres de ciencia como nos enseno el Comandante en jefe Fidel Castro. Es una madre que en 16 largos meses de pandemia nos ha cobijado en su regazo, con desvelo y cuidado, con unidad, conectados como familia, invulnerables ante todo lo que nos amenaza.

No defraudemos esta confianza depositada por líderes y dirigentes de la revolución en este pueblo heroico.

Son el odio, la mentira y la infamia, quienes fracturan esta unidad.

Cuba hoy se estremece de amor, de humanidad y seguirá fundando porque este pueblo ha llegado tan lejos en la realización de sus sueños y en la conquista de derechos que no hay quien lo detenga.

El compromiso es continuar unidos en medio de una compleja situación epidemiológica, económica y política mundial.

Cuba es de todos. La revolución es obra de todos. La patria es de todos.

Viva el aniversario 68 de la gesta del Moncada. Viva la Revolución.

 

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